Earl Anthony Wayne será desde hoy el nuevo embajador de los Estados Unidos en la Argentina. El ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, le recibirá las cartas credenciales al nuevo representante norteamericano en el país, que reemplazará a Lino Gutiérrez en esta función. Se cumple el ritual de costumbre: Kirchner no recibe a embajadores; si está en el país, los recibe Taiana; si está de viaje, los saluda Daniel Scioli.
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El acto diplomático por el que comenzarán las tareas de Wayne será en el piso 13° del edificio de la Cancillería, donde Taiana tiene su despacho personal. La llegada del nuevo diplomático se produce cuando aún no se ha definido si en enero próximo la Argentina queda finalmente fuera del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP), régimen por el cual el país puede exportar al mercado norteamericano un listado de productos que le permiten colocar ventas por unos u$s 600 millones en EE.UU. Entre otros bienes, figuran cueros, lácteos, autopartes, químicos, siderurgia y carnes congeladas; los que pasarían a pagar aranceles de hasta 35% para poder continuar ingresando en ese destino.
El anuncio de la salida de la Argentina de este sistema había sido realizado en setiembre pasado por el propio gobierno norteamericano. En ese momento, se había anunciado que los Estados que contaban con este régimen (en América latina figuran la Argentina, Brasil y Venezuela), dejarían de percibirlo desde enero de 2007, salvo que se decida lo contrario antes de esa fecha.
Según aclaran desde el gobierno argentino, la decisión final no habría sido tomada desde Washington, y se debería conocer antes que comience noviembre. Por eso, el tratamiento que se le dará a Wayne será el normal, sin mayores expresiones de buena voluntad, hasta que no se conozca la definición del gobierno de Bush sobre el tema de los SGP.
La forma en que se recibirá al nuevo embajador norteamericanoen Buenos Aires fue resueltapor Néstor Kirchner el sábado por la mañana durante su breve participación en la cumbre Iberoamericana de Montevideo, ciudad a la que llegó el viernes por la noche y que abandonó el sábado después del mediodía. Hay que recordar que la cumbre comenzó el viernes a la mañana y terminó ayer por la tarde.
Wayne había recibido el plácet sin mayores problemas, en febrero pasado, cuando las relaciones entre los dos países estaban en un nivel crítico por la posición radical que la Argentina mantuvo junto con el Mercosur en la cumbre de las Américas de Mar del Plata de noviembre de 2005.
En esa reunión el gobierno de Kirchner quedó estrechamente alineado junto con el de Hugo Chávez, Lula da Silva, Tabaré Vázquez y Nicanor Duarte Frutos, en contra del avance de las negociaciones del proyecto del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Como contrapartida, Chile y México defendían esa alternativa, junto con otros Estados centroamericanos.
George W. Bush retornó a su país con lo que algunos consideraron una derrota diplomática latinoamericana, y desde ese momento las relaciones se congelaron.
La decisión de quitar a la Argentina del régimen de SGP, terminó de cerrar la situación. Wayne, en reuniones que mantuvo con Taiana en Washington el mes pasado, en un aparte durante el desarrollo de la Asamblea General de las Naciones Unidas, asegura que su función en Buenos Aires durante sus tres años de gestión (período delimitado para las tareas de un embajador desde las épocas de Ronald Reagan) será la de mejorar las relaciones bilaterales, especialmente en el terreno económico.
Wayne es un diplomático de carrera y economista, con bastante experiencia en la región en general y en la Argentina en particular.
El último cargo de Wayne en el Departamento de Estado fue el de secretario de Estado Adjunto para Asuntos Económicos y Empresariales, desde junio de 2000 hasta julio de 2006.
Desde ese puesto fiscalizó, entre otras cuestiones, los pedidos de ayuda de la Argentina al gobierno de Bush para contribuir a paliar la crisis que luego derivó en el default y en la salida de la convertibilidad. Su posición siempre fue favorable al gobierno de Fernando de la Rúa y contraria a la de la número 2 del FMI, Anne Krueger, que quería que la Argentina se convirtiera en un caso testigo para que otras naciones no hicieran lo mismo. Wayne también colaboró desde ese cargo en los paquetes de ayuda financiera a Uruguay, en paralelo a la crisis argentina.
Es, además, uno de los defensorestécnicos del avance del ALCA en la región. De hecho, también desde el cargo de secretario de Estado adjunto negoció los primeros pasos de los acuerdos de libre comercio entre Estados Unidos y Perú, Ecuador y Colombia.
Responsabilidad
Se descuenta por esto que Wayne se encargara de ejercer una tarea diplomática extensa, para explicar las ventajas del ALCA para la Argentina, una responsabilidad que le demandará mucha concentración y habilidad negociadora.
Menos trabajosa puede ser su intención de avanzar en proyectos de defensa de los derechos humanos y contra el terrorismo, dos áreas que siempre interesan al gobierno de Néstor Kirchner y sobre las que Wayne trabajó muchos años, especialmente cuando actuó como ministro consejero en la Embajada de los Estados Unidos en la Comunidad Europea.
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