El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aseguró que la intención de voto de todos los candidatos opositores sumadas "no tienen la cantidad de reconocimiento popular que tiene la Presidenta de la Nación", por lo que vaticinó un amplio triunfo de Cristina de Kirchner en la primera vuelta, aunque sin aclarar si será necesario un ballotage para consagrar al nuevo mandatario en 2011.
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Para Fernández, la mandataria "es la candidata" del oficialismo para las elecciones del 23 de octubre. "Para mí, es la candidata, pero la definición de los candidatos va a ser mucho más adelante", dijo en declaraciones radiales, y agregó: "Ahora no es el momento de discusión puntualmente de este tema".
Antes de la reunión del Consejo Nacional del Justicialismo, el funcionario sostuvo que "va a suceder lo que sabemos de antemano, una ratificación de lo que todos conocemos sin necesidad de la reunión del día de hoy", lo que podría anticipar su faltazo. "Siempre el jefe del movimiento nacional es el presidente de la Nación", aclaró sin reconocer a que hasta su fallecimiento Kirchner lideró al justicialismo sin ocupar la primera magistratura.
En el diálogo radial, al principio el jefe de ministro se mostró renuente a dar su opinión sobre quiénes serán finalmente los contrincantes del oficialismo en 2011. "No es un tema que me interese, que cada uno se preocupe de lo suyo" y agregó: "Yo me preocupo de lo que significa acompañar a la Presidenta y gobernar bien". En esa lista ya figuran los radicales Ricardo Alfonsín, Ernesto Sanz y Julio Cobos, el cineasta Fernando "Pino" Solanas, el ex mandatario Eduardo Duhalde, Felipe Solá, el chubutense Mario das Neves y el puntano Adolfo Rodríguez Saá por el Peronismo Federal, y Elisa Carrió.
Fernández le apuntó a Duhalde, que el lunes lanzó oficialmente su precandidatura con críticas al kirchnerismo y una oferta de devolver el "orden". En su presentación ante 5 mil personas en Costa Salguero, el dirigente lomense mostró como eje de su campaña su rol de pacificador con autoreferencias. "Se puede poner orden sin tirar tiros. Ya lo hice en 2002", postuló.
Para el ministro K, Duhalde "habla de cosas epidérmicas, pero esconde la realidad a la sociedad. Está absolutamente perdido, no tiene idea de lo que está hablando". "Con el uso racional de la fuerza que propone y los gritos de su mujer se llevaron dos muertos en el Puente Pueyrredón", concluyó en referencia a los asesinatos en 2002 de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.
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