El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El gobierno argentino ratificó ayer su decisión de no autorizar más vuelos a las islas Malvinas desde Chile si su par británico no accede a admitir vuelos directos desde la Argentina y por compañías argentinas. Y como pasa ahora habitualmente, hasta los temas exteriores han dejado de ser grises, para convertirse en blancos o negros.
El Foreign Office envió un mensaje al Palacio San Martín a través del embajador Christopher Robin con tres condiciones para sentarse a la mesa de negociación: cualquier vínculo aéreo con la Argentina debe ser aceptado por los isleños; no podrán ser con aerolíneas comerciales argentinas o aviones de bandera argentina y por último, El jefe de Gabinete de la Cancillería,
Dejá tu comentario