El anuncio de modificar el Código Contravencional porteño, hecho el lunes por Mauricio Macri, desató críticas de la oposición, mientras que funcionarios de la gestión de la Ciudad salieron a respaldar la iniciativa.
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"La gente está totalmente a favor no lo sabemos sólo por las reacciones, sino porque estamos mucho en la calle y uno recoge que la principal preocupación de la gente es la inseguridad, y situaciones como estas con los trapitos, los limpiavidrios y los encapuchados realmente les molesta", aseguró el jefe de Gabinete porteño Horacio Rodríguez Larreta.
Por su parte, el titular de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, defendió el proyecto y sostuvo que "hay que prohibir la conducta de los `trapitos`, porque hay bandas y mafias que lucran con esto".
"La Ciudad necesita tener herramientas legales que permitan actuar contra comportamientos cada vez más generalizados y cada vez más complejos", aseveró el funcionario.
Burzaco, en declaraciones radiales, enfatizó: "Lo que hay que prohibir es la conducta de los `trapitos`, porque hay bandas y mafias que lucran con esto. En el mundo no está permitido que le cobren a la gente para estacionar en un lugar público y libre".
"En todo caso -añadió- hay que dejar en libertad al Ejecutivo y al Legislativo para que puedan regular el estacionamiento en algunos lugares. Y si hay una necesidad social para regularizar alguna actividad se hará como con los cartoneros, pero no que esto sea un `viva la Pepa`".
Sostuvo además que "el Código, como está redactado ahora, tiene figuras que son inaplicables y en el caso de los `trapitos` se ha generalizado de tal manera que hay gente a la que le quieren cobrar para estacionar frente a su propia casa".
También resaltó que en la actualidad, para denunciarlos, "la persona afectada, 48 horas después de sucedido el hecho, tiene que ir a una Fiscalía a declarar que tal persona lo extorsionó o le ejerció algún tipo de hostigamiento para que pague" por el estacionamiento.
"Otro elemento importante (del proyecto) es que hemos agravado las penas para los organizadores, porque no queremos caer solamente sobre el último eslabón del problema. El `trapito` está muy relacionado con los barrabravas, ya que muchos espectáculos se dan en estadios de fútbol", puntualizó el jefe de la Policía Metropolitana.
Añadió, por otro lado, que en el caso de los limpiavidrios "el problema son los robos, especialmente el de las carteras de las mujeres y por esto también fueron incluidos en el proyecto, ya que hasta ahora esa actividad no está sancionada".
En cambio, una de las voces que salió en contra de la medida fue la del legislador de la oposición porteña Diego Kravetz.
"Las cuestiones que pretende tener como novedosas ya existen con pena, y simplemente se trata de un agravamiento en algunos casos", sostuvo Kravetz al atenuar el impacto de a iniciativa.
"Yo creo que se puede controlar pero con más presencia policial, nosotros creamos la norma de la policía metropolitana pero falta tener más efectivos en la calle", dijo Kravetz y agregó que "faltan controles, no leyes".
Macri anunció el lunes su proyecto para reformar el Código Contravencional porteño. Entre los principales puntos se destacan la prohibición de limipiavidrios, cuidacoches, y de personas encapuchadas durante las marchas. Asimismo, los cambios prevén agravar las penas para quienes destruyen los edificios públicos, los monumentos y pintan grafitis.