Tras diez minutos de viaje desde una de las bajadas agrestes que dan al Paraná, el marrón natural cambia abruptamente de color. Aparece una franja negra de tono arriachuelado con innumerables pinceladas de espuma blanca. Es «la mugre» de la que tanto se habla. El silencio litoraleño sólo es interrumpido por el zumbido de moscardones.
Asuntos Corporativos y Legales de APSA. Lerer agrega que «la dilución es perfecta; el Paraná es muy caudaloso y tiene una corriente estupenda».
En cambio, para Greenpeace, el sistema ECF (que utiliza APSA) «provoca trastornos en los sistemas inmunológico, nervioso y reproductor. Entre los organoclorados identificados en los efluentes existen numerosos compuestos cancerígenos y mutagénicos».
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