Capital, con barbijo obligatorio, pero casero
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El Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.
La polémica acerca del uso sí o no del barbijo para salir a la calle parece aclararse en parte del mundo, después de considerarlo recomendado exclusivamente para personas infectadas, pero observando que países que vienen batallando con mejores resultados contra el coronavirus lo pusieron en práctica.
Puede que, para no incentivar la compra masiva de las mascarillas que son necesarias e imprescindibles para el personal de la salud, haya desalentado el uso del artículo que en breve será un faltante, seguramente. Ahora cobra más sentido difundir su uso, de acuerdo con las afirmaciones del Ministerio de Salud porteño, sobre la circulación de enfermos asintomáticos que podrían trasmitir la Covid-19.
Pero ya se difundieron distintas clases de manualidades para fabricar el adminículo que ahora el Gobierno porteño estudia imponerlo como obligatorio, a lo que ya se han anticipado provincias (ver Ámbito Nacional).
Ayer mismo, el propio Horacio Rodríguez Larreta pidió a los porteños que, si tienen excepciones para salir a la calle durante la cuarentena, lo hagan con un “tapabocas” cuya confección puede buscarse por internet, preferiblemente las que proponen especialistas.
Al anunciar un plan de vacunación antigripal, ayer Larreta se refirió a la situación.
En principio, remarcó que los vecinos dejen disponibles los barbijos profesionales para que sean utilizados en los hospitales y centros de salud y en cambio recomendó el uso de “dispositivos de fabricación casera” que sirvan para “tapar la boca” de las personas que deban salir a la calle, para disminuir la probabilidad de contagio del coronavirus.
“Pedimos que no salgan, pero si salen porque están contemplados en las excepciones a la cuarentena, les pedimos que lo hagan tapándose la boca”, aconsejó el jefe de Gobierno porteño, durante la conferencia de prensa que ofreció ayer al mediodía junto al ministro de Salud, Fernán Quirós, con quien anunció el inicio de la campaña de vacunación antigripal para adultos mayores.
Larreta insistió con que “los barbijos profesionales tenemos que guardarlos para el sistema de salud, que es donde más se necesitan”.
También Quirós remarcó que “los barbijos se deben conservar en los hospitales”, para que cuenten con ellos médicos y enfermeros, pero explicó que “a la sociedad hay que estimularla a taparse la boca con distintos métodos para disminuir que los que están desarrollando la enfermedad puedan contagiar”.
“Sabemos que en la población general van a empezar a circular en los próximos días personas con síntomas que casi no se detectan o son asintomáticos”, dijo el ministro de Salud porteño, para lo cual recomendó el uso de “tapabocas de fabricación casera que son eficaces en su tarea”.
“Está sobradamente demostrado que la mayoría de los ‘tapabocas’ disminuyen un 70% la capacidad de una persona de contagiar”, aseguró el especialista.
La polémica acerca de las mascarillas faciales dio un giro a partir de la recomendación del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) que se divulgó el fin de semana, para ayudar a retrasar la propagación del Covid-19. La agencia norteamericana recomendó, como medidas accesorias al aislamiento, “mantener un distanciamiento social de 6 pies” para frenar la propagación del virus y el uso de barbijos “de tela, simples para reducir la propagación del virus y ayudar a las personas que pueden tener el virus y no lo saben a no transmitirlo a otros”.
“Los revestimientos de tela hechos de artículos para el hogar o hechos en casa con materiales comunes a bajo costo se pueden usar como una medida de salud pública voluntaria adicional”, sostuvo el CDC.




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