En un acto realizado el martes en la sede de la Sociedad Militar Seguro de Vida, de la Ciudad de Buenos Aires, organizaciones que nuclean a personal retirado de las fuerzas armadas, fuerzas federales de seguridad, policiales, referentes de esas instituciones, sociedades y mutuales vinculadas a los uniformados anunciaron la creación de la llamada “Mesa de Encuentro Libertador General San Martín”. “Al igual que en los países más avanzados, Argentina requiere de una visión integral de la Seguridad y la Defensa para favorecer las condiciones óptimas para su desarrollo”, señaló el general retirado Ernesto Bossi, anfitrión, exsecretario general del Ejército durante el gobierno de Carlos Menem. En el texto de presentación la mesa propone “representar ante la dirigencia política y la opinión pública al conjunto de los uniformados que cumplen servicio en todo el territorio nacional”.
No hubo experiencias similares de una entidad variopinta, -nuclea a oficiales y suboficiales de las fuerzas armadas, de seguridad y policiales-, en pos de funcionar como caja de resonancia de la voz del brazo armado del país en asuntos atinentes a la Defensa Nacional y la Seguridad Pública, a consolidar la “gran familia uniformada” y grupos afines (liceístas, reservistas y veteranos de guerra) y bregar por los intereses comunes en torno a políticas de recursos humanos, haberes, prestaciones sociales y litigios legales. El clima militar está al rojo en la cuestión de la reforma de la ley que rige la vida de los uniformados. Agustín Rossi creó por resolución una comisión especial de reforma de la Ley 19101 de Personal Militar que sesiona al mando de Nilda Garré con mandato para proponer una nueva norma. Ya hubo voces que pidieron armar consensos: el Centro de Estudios para la Defensa Nacional (CEDEF) de la Universidad de Belgrano que preside Horacio Jaunarena y, uno diría que la flamante mesa Libertador General San Martín será parte del debate. Jaunarena reclamó una “política de Estado” y consensos amplios que encaminen el nuevo proyecto de ley.
La nueva organización presentada el martes dice en su manifiesto: “Hacia el interior de las fuerzas y aspirando a representar a los cientos de miles de uniformados que prestaron y prestan servicio a lo largo y ancho del país y sus familias, la Mesa de Encuentro se propone rescatar los valores y el rol histórico de nuestras Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales, basadas en el compromiso con los argentinos, el respeto a la Constitución y su orden jurídico, el orgullo por el uniforme, el servicio, el mérito, el respeto a la propiedad privada y el sentido de responsabilidad”. Cuidada redacción de uno de sus postulados para aventar visiones conspirativas que la política siempre atribuye a las juntadas de uniformados.
Bossi agregó “el objetivo es contribuir, desde nuestros saberes y capacidades, a la reconstrucción de un Estado eficiente en las competencias que le son propias, con la mira puesta en el bien común, el bienestar y la concordia social.”
Esta agrupación reúne a casi medio millón de uniformados miembros de todas las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Entre sus miembros están el exjefe del Ejército, teniente general (R), Claudio Pasqualini del Observatorio de Seguridad y Defensa; el general de brigada (R) Sergio Fernández de la Asociación Veteranos de Guerra de Malvinas; el coronel (R) José Guerrero (Mutualidad del Personal de Intendencias Militares), general de brigada (R) Daniel Reimundes de la Sociedad Militar Seguros de Vida; el comandante general (R) Ricardo Spadaro de Gendarmería Nacional; el suboficial mayor de la Armada Argentina, Humberto Toloza del Círculo de Oficiales de Mar (COM), el teniente general (R) Ricardo Cundom, extitular del Ejército durante la presidencia de Cristina Kirchner, y el comisario general Pablo Bressi, exjefe de la Policía Bonaerense.
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