El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, continuó este jueves la polémica entre el Gobierno central y el de Santa Fe por la detención del exjefe policial de esa provincia y se preguntó si las fuerzas federales tenían que poner "un aviso en los diarios" para avisarle al gobernador Antonio Bonfatti del caso.
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"No sé qué pretendía Bonfatti... ¿Que ponga un aviso en los diarios?", ironizó Berni, quien destacó que "el juez es quien considera con quién debe socializar la información", en referencia a la causa que derivó en la detención de Hugo Tognoli, exjefe de la Policía provincial.
En declaraciones a la prensa, Berni evaluó que "cada uno debe hacerse responsable de la parte que le toca" e ironizó: "Bonfatti no pretenderá que pongamos todos los días un aviso en los diarios (diciendo) a quién y a qué narcotraficante estamos investigando".
El mandatario provincial había criticado a los ministros de Seguridad, Nilda Garré, y de Justicia, Julio Alak, por no haberle "notificado" de que se investigaba al comisario general por presuntos vínculos con el narcotráfico y, en ese sentido, dijo que se enteró por los diarios de la situación.
En respuesta, Berni sostuvo que "las investigaciones cuentan con la máxima confidencialidad" y subrayó que "el responsable de la investigación es el juez", no el Gobierno nacional.
"Las policías provinciales tienen a cargo la seguridad de las provincias, incluyendo la lucha contra el narcotráfico. Querer deshacerse de esta responsabilidad es no querer aceptarla y querer tapar el sol con las manos", enfatizó Berni.
El Gobierno de Santa Fe también recibió críticas por parte de Eduardo Jauchen, abogado de Tognoli, quien aseguró que la gestión de Bonfatti "no lo ayudó en nada" al ex jefe de Policía provincial, ni indagó sobre los "elementos de prueba" que existían para que se ordenara su detención.
"El gobierno (provincial) no lo apoyó a él. Él había renunciado el viernes por tanto no tenía obligación de avisar nada al gobierno o a ninguna persona del gobierno salvo que el gobierno lo hubiese ayudado a indagar cuál era la situación de él como jefe de policía de la provincia pidiéndole al juez saber con qué seriedad iba a detener al jefe de policía de la provincia", consideró Jauchen.
Según consideró, "si se integra un poder y he elegido un jefe de Policía, y un juez lo quiere detener, lo primero que tengo que hacer es preguntarle a ese juez de otra jurisdicción por qué y con qué elementos de prueba pretende detener al jefe que yo elegí y puse en el cargo".
"Es el jefe de policía que nombré yo, no es cualquiera. ¿Qué pasa? ¿Tienen elementos de prueba? Resulta que vamos allá y vemos que todo es mentira. Sólo hay un informe tirado por computadora del Registro (Automotor) que es impreciso. Entonces, ¿a quién del gobierno iba rendir cuentas Tognioli? Cómo un gobernador o un ministro no iban a indagar antes?", se quejó.
Para el letrado "acá no lo tenían que haber siquiera detenido" al ex jefe policial, por lo que calificó la situación como "inconstitucional de pies a cabeza" y advirtió que "las consecuencias que va a traer esto son inconmensurables".
Respecto a la causa que se inició por el escándalo de narcotráfico, la titular de Madres Solidarias, Norma Castaño, se presentó este jueves en la fiscalía federal de Rosario para ampliar ante la Justicia sus denuncias contra el excomisario Tognoli.
Castaño, madre de un joven adicto de la ciudad de Santa Fe, primero concurrió al juzgado de Instrucción a cargo de Juan Andrés Dónnola, en los Tribunales provinciales, con el fin de presentar un hábeas corpus para "proteger" a su familia.
La mujer ya había denunciado en 2010 la presunta complicidad de Tognoli, entonces jefe de la División Drogas Peligrosas, con narcotraficantes santafesinos: puntualmente, lo acusó de usar a las madres para que les llevaran información sobre quién vendía droga y después "pasar a cobrar" a los narcos.
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