El sindicalista Omar "Caballo" Suárez rechazó haber cometido delitos en perjuicio del Sindicato de Obreros Marítimos ni "acto alguno que pueda ser calificado como infiel o abusivo", al prestar declaración indagatoria en la causa donde se le imputa haber sido jefe de una asociación ilícita, defraudación y otros delitos.
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"Niego de manera enfática y categórica que en ocasión del desarrollo de mis actividades gremiales haya cometido acto alguno que pueda ser calificado como infiel o abusivo en relación a la administración que me fue confiada del patrimonio del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos y/o de la Obra Social del Personal Marítimo", afirmó Suárez en un escrito.
El sindicalista se presentó en los tribunales federales de Retiro a las 11 para ser indagado por el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, pero dejó el escrito y no respondió preguntas. El magistrado deberá ahora resolver su situación procesal.
Suárez estuvo al frente del gremio 27 años y fue imputado por el juez que además dispuso la intervención del SOMU.
"Mi actuación sindical siempre estuvo dirigida a beneficiar a los afiliados al gremio y de la obra social de la mejor manera posible. Prueba cabal de ello es que desde que asumí como Secretario Adjunto primero, y como Secretario General del S.O.M.U. después, se han alcanzado considerables objetivos que redundaron en beneficio de los afiliados, tanto del gremio como de la obra social", aseguró.
Y hasta remarcó que llegó a poner dinero de su bolsillo e hipotecar bienes "en pos de sanear el sindicato".
Suárez fue imputado además por la supuesta adulteración del padrón de afiliados a la obra social del gremio.
"En primer lugar, hago saber que el padrón de afiliados se audita, en función de su volumen y dado el tiempo que demanda dicho trabajo, una sola vez al año. Si mal no recuerdo, se hace a comienzos del mes de marzo, por lo que en los meses posteriores, la información puede quedar desactualizada", se defendió.
Y que por ello "si en los meses subsiguientes fallece algún afiliado o este deja de efectuar aportes, recién habrá de dárselo de baja en marzo del año subsiguiente. Esa ha sido la práctica habitual de la O.S.P.M. desde que yo tengo conocimiento".
Además remarcó que "la obra social decidió no desamparar a aquellos trabajadores que momentáneamente se encontrasen desempleados y, por consiguiente, impedidos de efectuar sus aportes. Esta decisión solidaria es la que explica la mal llamada sobredimensión del padrón de afiliados".
En la causa se le cuestionan prestaciones médicas irregulares por faltar los aportes de los beneficiarios.
"Lo expuesto otorga razón a las prestaciones médicas que, insólita e increíblemente, se me imputan como hechos delictuales", afirmó.
Además, advirtió que "no estaba personalmente en el manejo periódico y detallado de todo cuanto se hacía o se dejaba de hacer en la obra social. Por lo que desconozco lo ocurrido en los casos puntuales por los que se me dirige la imputación al respecto".
Suárez aludió a lo "particular" de la actividad marítima con "una franja considerable de trabajadores afiliados al gremio que desarrollan sus actividades de manera transitoria y no permanente".
Y ante ello "como esta práctica es habitual y conocida por todos los marítimos, la O.S.P.M., solidarizándose con ellos y en virtud de que justamente es una obra social y no una empresa de medicina prepaga, decidió seguir brindándoles asistencia médica, aún en los períodos durante los cuales no realizaban aportes".
Canicoba Corral lo citó a una ampliación de la declaración indagatoria en una causa que investiga distintos hechos de defraudación en perjuicio del Sindicato de Obreros Marítimos.
El juez ya procesó a Suárez por "obstrucción de vías navegables", en una decisión que fue confirmada por la Cámara Federal porteña.
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