ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

13 de agosto 2008 - 00:00

Sucumbe Moreno

ver más
Sergio Massa, Guillermo Moreno y Cristina de Kirchner.
Lo desahuciaron ayer a Guillermo Moreno -al menos, como autoridad del ficcional INDEC- el titular del bloque oficialista, Agustín Rossi, y el presidente de la UIA, Juan Carlos Lascurain. No son personas ajenas a la alfombra roja de la Casa Rosada. Sus palabras confirman lo que anticipó este diario: es inminente el fin de Moreno como rector del instituto estadístico. Por lo menos. Ya que perder esa autoridad significa una capitis diminutio al frente de la Secretaría de Comercio. Pero él hará, finalmente, lo que diga el matrimonio: como se sabe, siempre presumió de ser el agradecido fox-terrier de la pareja. A la Presidente le cuesta encontrar el procedimiento para apartar a «Highlander» Moreno (apelativo que en Economía le atribuyeron por la capacidad de sobrevivencia), ya que la operación obliga -quizás- a la cirugía de un decreto de emergencia (DNU), instrumento al cual Cristina se resiste a apelar por la preservación de una razonable virginidad institucional (en contraposición a un marido que en su gestión se había acostumbrado a estas violaciones). Abrumada por las quejas del sector privado, empresarios y hasta sindicalistas, también por colaboradores como Sergio Massa, la mandataria no puede explicar en público el último e insólito índice de 0,4% (julio) dictado por Moreno. Piedra del escándalo que, sin embargo, no podrá ser responsabilidad exclusiva del tambaleante funcionario: ¿ acaso ningún superior, en Economía o en gobierno, autorizó la falacia de ese número? Para soslayar culpas, entonces, mejor amputarlo a Moreno del cuerpo del INDEC. Aun así, le cuesta al gobierno el desprendimiento: creen que Moreno ha sido eficaz para controlar excesos empresarios, para contener precios exagerados y que no resisten comparación con paísesvecinos (por ejemplo, hoy los televisores que se venden en el país y en Chile). Pero el mayor drama para el apartamiento pasa por las reiteradas confirmaciones de Cristina al secretario de Comercio y su cuestionable sistema estadístico; también, especialmente, la demora obedece a esa sensación de retroceso político que implica el desplazamiento de alguien tan dilecto: en el mínimo circuito pingüinero -adscripto a la leyenda atribuida a Bertolt Brecht-temen con apagada resignación que hoy vinieron por el vecino Moreno, mañana irán por los vecinos Carlos Fernández o Ricardo Jaime, por último vendrán por nosotros. En todo caso, ese reproche -si corresponde- quizás se lo formule Néstor Kirchner al jefe de Gabinete, Massa, autor del «necesario retiro» de Moreno, quien desde la debilidad parece poder más que Alberto Fernández en 5 años a la vera del dúo o el universitario Martín Lousteau en el esplendor de su mandato.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias