ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

26 de noviembre 2007 - 00:00

También diputados le achican superpoderes

ver más
Mauricio Macri experimentó, prematuramente, la imposibilidad de obtener una ley a libro cerrado y deberá ceder parte de sus propósitos para que la Legislatura le apruebe un combo de normas que le permitirá emitir deuda por $ 1.628 millones.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Tal como anticipó este diario, Macri había hecho llegar a los legisladores la intención de endeudar a la Ciudad para hacer obras de reparaciones en escuelas, hospitales y calles. El viernes pasado, el nominado ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, entregó el proyecto, con un detalle del destino que tendrían los fondos, cuando se reunió con la Comisión de Presupuesto.

Macri empezó intentando que la Legislatura le apruebe una ley de emergencia en infraestructura escolar que lo habilitaría tanto para refaccionar los establecimientos como para hacer nuevos con contrataciones directas y licitaciones privadas.

En principio, la norma iba a aprobarse sobre tablas y sin discusiones, pero comenzaron las oposiciones, en primer lugar de la Coalición Cívica.

Ahora tampoco el kirchnerismo quiere aprobar esa ley tal cual está redactada y como mínimo dará sus votos si se eliminala posibilidad de construir escuelas nuevas. «Eso lo pueden hacer como en cualquier gestión, con los trámites corrientes de licitaciones», explicó el titular de la Comisión de Presupuesto, Juan Manuel Olmos (Frente para la Victoria).

Además, le exigirán a Macri que se conforme una comisión de legisladores que controle todo el procedimiento.

En esas condiciones, el macrismo contaría con los votos para aprobar la ley de emergencia, esta semana. Para la próxima, en cambio, se debatiría el endeudamiento, para lo que también el kirchnerismo pondrá condiciones.

  • Justificación

    En principio, el Frente para la Victoria debe justificar por qué a Macri le concederían endeudar a la Ciudad de Buenos Aires por la cifra que pide Grindetti, cuando a Jorge Telerman le negaron la posibilidad que, además, provocó el desplazamiento del entonces ministro de Hacienda, Guillermo Nielsen de la gestión.

    Los argumentos son varios. Por un lado aducen que la de Telerman era una gestión «en transición» y, en cambio, «Macri tiene cuatro años por delante». Otra de las fundamentaciones es que «el macrismo envió un detalle de todo lo que quiere hacer y Nielsen no supo explicar bien para qué quería la deuda».

    De todos modos, le pedirán a Macri que cree otra comisión de seguimiento y, además, que si se decide por la colocación de bonos, la operatoria esté autorizada antes, específicamente, por la Legislatura.

    El jefe de Gobierno electo insiste en que el actual plantel de legisladores le sancione una cantidad de leyes que quiere para iniciar su gestión el próximo 10 de diciembre, aunque tras el recambio de bancas, en esa fecha, contará con más diputados que los actuales a su favor.

    El kirchnerismo, por su parte, no quiere por ahora aparecer como el bloque que se opone a todas las votaciones, pero sí está dispuesto a conseguir modificaciones a las normas y no votarlas a libro cerrado.

    En el medio, la Coalición Cívica de Elisa Carrió, en crisis (aun menor que la del Congreso), no logra unificar posiciones, pero comenzó también a ejercer la oposición.

    En ese clima, además, Macri se ha ganado un nuevo ex amigo, como Telerman.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias