El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A la hora del reparto de los planes (del dine-ro, claro) entre los adherentes necesitados, pare-ce que tanto Balestrini como Bayón privilegiaron sus propias estructuras y, en el reparto posterior de los planes, les cedieron un porcentaje mínimo a quienes habían organizado los pique-tes. D'Elía y Alderete, entonces, se quejaron al principio -»Nosotros hacemos el trabajo y los que cobran son ustedes»- y razonaron después: si somos nosotros los que movilizamos a los piqueteros, ¿cuál es la razón para que dependamos de Balestrini y eventualmente de Bayón? La falta de generosidad con la beneficencia de otros, al pare-cer, gestó la primera división; también el casi obligado nacimiento de dos dirigentes sociales.
Luego este dúo piquetero se profesionalizó en forma independiente y hasta llegó a cuestionar a Balestrini. Algunos atribuyen la batahola pasada en el Mercado Central a una porfía de intereses en ese sentido, cuando hubo violencia física entre piqueteros y changarines porque los patrones de éstos sólo concedían 5 bolsas de comida y no diez como reclamaban los otros. Conclusión: piedras y trompadas, cambio final en el directorio del Mercado. Ya se había hecho fuerte D'Elía -lo superó en divulgación a Alderete por mayor facilidad para salir en los medios de comunicación-, también legislador provincial y, como ocurrió en la historia del origen, otros piqueteros o encargados de cortar rutas se independizaron y crearon otros movimientos semejantes. Todos por la patria, naturalmente.
Dejá tu comentario