El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Entre los múltiples reportajes a los que se presta como parte de su ascenso social, le preguntaron cuál era la razón por la que se oponía al adelanto de las elecciones (seguramente, quien lo consultaba albergaba el bajo propósito de insinuar que D'Elía responde al oficialismo que lo provee de planes Trabajar, le concede audiencias varias bajo la tutela del piloso Aníbal Fernández y de vez en cuando, en sus declaraciones, ataca a presuntos adversarios del gobierno). Pero el jefe aparatchik de los piquetes no entendió el doble sentido del interrogante y contestó con la claridad de sus intereses partidarios: «Nosotros no queremos que se adelanten las elecciones porque necesitamos tiempo para armar nuestro partido social y presentarnos en los comicios el año próximo para cambiar todo».
Espontáneo, sencillo y émulo de la mejor tradición de Raúl Alfonsín o Duhalde: primero, nosotros, el partido, después que sea lo que Dios quiera. No es esperanza ni para los pobres.
Dejá tu comentario