La sesión de ayer en Diputados era el debut de la nueva mayoría kirchnerista. Arrinconados por las acusaciones por el pase de Eduardo Borocotó del macrismo al oficialismo, toda la presión de la nueva mayoría cargó contra Luis Patti. Sin el orden habitual que las autoridades imponen en el recinto, barras ocuparon los palcos, agitadores de uno y otro lado colgaron pancartas con críticas a sus adversarios. La discusión de los pliegos de Borocotó y de Patti se hizo con diputados acosados por los gritos de las barras, el mismo espectáculo que se vio hace quince días cuando se votó el enjuiciamiento de Aníbal Ibarra en la Legislatura porteña, un ejemplo que ya produce contagio.
Inusual: el oficialismo de Diputados permitió que se desplegara una bandera contra Patti en el recinto (arriba- Izq) Carrió, en su reingreso en la Cámara baja, juró en soledad (arriba-der). Los bonaerenses Ferro (UCR) y de Narváez recitan al lado de los frentistas Dovena, García y Depetri (centro- izq). Balestrini comparte jura múltiple (centro-der). Estrenando banca, Luis Barrionuevo dialoga con su esposa, la también diputada Graciela Camaño (abajo-izq). Macri asumió en grupo (abajo-der).
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• No hubo ayer en la Cámara de Diputados un control estricto sobre el ingreso de invitados. Antes de comenzar los pasillos estaban llenos de familiares y amigos de quienes prestaban juramentos, lo que es habitual. Pero junto a ellos se apretujaban representantes de asociaciones barriales, piqueteros -muchos iban a saludar al kirchnerista Edgardo Depetri- y seguidores de Patti de Escobar. Muchos de ellos terminaron colmando los palcos y se organizaron en barras que no sólo aplaudían a los diputados, sino que tuvieron participación decisoria en el debate sobre las impugnaciones. Como no es habitual, la situación tensó el humor del personal de seguridad de la Cámara.
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