A la pelea por la partición de los bloques en el Congreso, le agregó ayer Martín Lousteau -activo en la partición- más tensión con una carta al radicalismo y también aseguró que estaba contento con la designación de Carolina Losada como vice del Senado. Las acusaciones de Gerardo Morales siguieron resonando ayer, especialmente porque apunta al corazón de un acuerdo de Horacio Rodríguez Larreta con sus socios del radicalismo. Salió ayer a contestarle al jujeño, el jefe de gabinete porteño, Felipe Miguel, algo inusual en ese sentido.
Morales, quien casi termina a las trompadas con Lousteau esta semana, entre otras cosas, ofuscado por la partición de la bancada en Diputados dijo que la fractura en el bloque “no es casual y fue incentivada por un sector del PRO que lidera Horacio Rodríguez Larreta. Lousteau, Yacobitti y (Enrique ‘Coti’) Nosiglia son literalmente empleados de Rodríguez Larreta”.
No pareció el mejor momento para dar esa puntada afilada, mientras el jefe porteño viene con conversaciones para integrar a un lote de radicales a la gestión porteña, un acuerdo que, como el nombramiento de Jorge Macri como ministro de Gobierno, tiene que ver con la preparatoria del 2023.
Para replicarle a Morales, Miguel dijo que “definitivamente no es así” y apuntó a la idea que lidera la campaña de Larreta que es “mantener la unidad” de la coalición opositora.
“Lo más importante es sostener el mandato que la gente nos dio en las últimas elecciones, que es sostener la unidad en JxC”, dijo Miguel y completó con que además de sostener la unidad hay que “seguir trabajando en las cuestiones que le importan a la gente, como la educación y la generación de empleo. Y el tercer punto es concentrarnos en propuestas para el futuro, para la que la gente viva mejor”.
Para Morales, “nada es casual en la vida y cuando se da la ruptura del bloque radical aparece el mismo lunes la foto del PRO todos unidos”. El gobernador insistió con que “hay un acuerdo porteño” y de apoyo a Larreta para 2023 y ese sector radical “tiene tres ministerios, manejan el Banco Ciudad y ahora va a asumir el hijo del Coti”.
Juan Nosiglia y otros legisladores terminaban sus mandatos ayer. Nosiglia iría de secretario de Deportes del Gobierno porteño. Al menos hasta antes que se desatara la furia radical todo venía encaminado sin mayores traumas. Hoy, inclusive, habrá una reunión para avanzar con las definiciones. De la misma bancada que Nosiglia, es decir el bloque UCR-Evolución de la Legislatura porteña, también está en espera el lugar que ocupación Leandro Halperín en el Ministerio de Seguridad, mientras que María Inés Gorbea reemplazará en Ambiente Eduardo Macchiavelli, quien ocupará una secretaría de Asuntos Estratégicos que dependería directamente de Larreta.
Por ahora el Jefe de Gobierno solo anunció la integración de J. Macri, la semana pasada. “Seguimos conversando” dicen en la UCR porteña acerca de las nuevas incorporaciones al gabinete porteño.
Como sea, en una suerte de carta, Lousteau lejos de poner paños fríos a la disputa separatista dijo que el partido radical “tiene períodos en los que se dedica a obturar los liderazgos emergentes. Lo padecieron Ricardo Balbín, Arturo Frondizi, y hasta el propio Raúl Alfonsín. Es un partido misógino, que se resiste a los jóvenes y en el que prima la mirada pequeña de la política. Por eso, liderazgos validados por la sociedad se terminaron cansando: Elisa Carrió, Pablo Javkin, Ricardo López Murphy o Margarita Stolbizer son algunos ejemplos cercanos de quienes tuvieron que irse para poder hacer su aporte desde otro lugar”.
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