Es acelerado el desgaste del gobierno de Néstor Kirchner, y los últimos sucesos acentuaron esa impresión. También lo marcan las cifras. La Universidad Di Tella también ubica por debajo de 50% la confianza de la gente en el gobierno y el Presidente. Lo mismo ya habían medido los encuestadores Rosendo Fraga (le dio 35%) y Carlos Fara (40%). Más allá de que Gustavo Béliz nunca tuvo mucha simpatía en la sociedad desde su cargo de ministro, sus palabras dañaron fuerte al Presidente. Una SIDE con menciones de "Gestapo", referencias nebulosas sobre crímenes, decretos secretos sobre fondos para ese organismo y operaciones de escuchas telefónicas a opositores afectan al matrimonio Kirchner al salir de boca del ex titular de Justicia y Seguridad. Nadie, por caso, duda -por conocerse públicamente sus arrebatos y ataques de los más diversos- que Néstor Kirchner puede humillar con sus gritos a ministros y secretarios de Estado, sobre todo cuando se encoleriza. Principalmente lo hace con los que no tienen votos propios que les hayan dado cargos electivos y permanecen en la vida pública por su voluntad de designarlos. La afectividad y racionalidad del Presidente cada vez son más discutidas en todos los sectores. Sólo Miguel Angel Toma, ex titular menemista de la SIDE, por el prurito de que haya difundido Gustavo Béliz por TV la foto de Rodolfo Larcher, actual mandamás del organismo y "un espía", motivó críticas duras al renunciante. Más allá de lo formal, preocupa mucho a la gente lo que dijo Béliz porque hay allí conceptos graves en un gobierno que tiene tendencias hegemónicas.
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«La impresión general del gobierno y su capacidad para resolver los problemas de la gente siguen generando confianza en la población, pero la ineficiencia para administrar el gasto público se consolida como el aspecto más cuestionado por los entrevistados», sostuvo Informate más
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