El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En abril de 1953 -durante su segundo período, que duraría hasta 1958 pero que no terminaría por la revolución de 1955- Perón convocó una de sus tantas manifestaciones multitudinarias en Plaza de Mayo.
Cuando pronunciaba su discurso desde el tradicional balcón de la Casa Rosada estalló una bomba potente en la entrada del subte sobre la calle Hipólito Yrigoyen. Provocó heridos pero no muertes y muchos años después el atentado fue atribuido a los «jóvenes turcos» del radicalismo, entre otros Félix Elizalde (llegaría a ser presidente del Banco Central en 1963 durante la gestión del presidente Arturo Illia) y Roque Carranza (que llegó a ser ministro con Raúl Alfonsín).
Aquella explosión en el año 1953 en pleno acto peronista y cuando hablaba el general Perón enardeció a la muchedumbre que llenaba la Plaza de Mayo.
Otros fueron a la
No fue el único vandalismo que provocó Juan Perón con sus discursos públicos. El 16 de junio de 1955 la aviación naval bombardeó la Plaza de Mayo y la Casa Rosada en una revolución fallida contra el gobierno de Perón. El presidente -que tres meses después sería derrocado el 16 de setiembre de 1955 por la Revolución Libertadora y enviado a 17 años de exilio- preavisado del ataque se había cruzado al Ministerio de Guerra. Desde allí siguió paso a paso el fracasado proceso de aquella intentona y cuando cayó la noche, junto al ministro de Guerra, general Franklin Lucero, pronunció otro célebre discurso violento donde habló del
Dejá tu comentario