9 de junio 2001 - 00:00

Arrojaron bomba en jardín maternal de Mendoza

Cuarenta chicos de entre 45 días y 4 años salvaron ayer su vida al ser evacuados de un jardín maternal de la capital mendocina, luego de que desconocidos arrojaran una bomba incendiaria cuyas llamas avanzaron rápidamente al interior de la guardería, informó la policía.

El gobernador de Mendoza, Roberto Iglesias, atribuyó el atentado a "los violentos que no se quieren adaptar a la sociedad", y aludió a policías apartados de la fuerza por la reforma en los organismos de seguridad que inició su predecesor, Arturo Lafalla, y que Iglesias continuó.

El jardín maternal "Amanecer", de avenida España 1871, abrió sus puertas como todas las mañanas y, pese al paro nacional de actividades, recibió a 40 pequeños.

A las 9.45 alguien arrojó el artefacto desde la puerta de entrada al hall del jardín, una casa antigua de dos plantas.

El acceso al lugar estaba abierto y el atacante cerró la puerta deliberadamente tras dejar la bomba, aseguró la policía.

Unos 40 niños de entre 45 días y 4 años y sus maestras salieron corriendo por una puerta de emergencia porque las llamas avanzaron rápidamente al interior de la guardería, pero algunos tuvieron que saltar a través de una ventana.

Las llamas se expandieron desde la puerta que da a la calle del jardín maternal hasta una entrada directa a la sala de los chicos.

"Hubo pánico y confusión porque no se sabía de qué se trataba, no escuchamos ninguna explosión", contó una de las maestras evacuadas, en la vereda del jardín, cuyo acceso fue vedado por la policía con cintas perimetrales.

En las salas donde jugaban los chicos "había mucho humo", contó una de las maestras y recordó que, cuando intentaron ganar la calle por la puerta principal del edificio, se encontraron con que alguien la había cerrado desde afuera.

"Logramos sacar a algunos chicos a través de una ventana y la mayoría abandonó el lugar por una puerta de emergencia", agregó la docente.

Todos los chicos fueron trasladados al edificio de la escuela secundaria Pablo Besson, vecino a la guardería, y allí médicos que los revisaron constataron su buen estado de salud.

El objeto arrojado en el jardín maternal "se trató de un mecanismo incendiario muy primitivo" que provocó gran humareda, según las primeras pericias.

Policías de la Brigada de Explosivos y ambulancias del Ministerio de Salud y servicios privados rodearon la manzana apenas se emitió el alerta sobre el incendio.

Vicente Bresci, pastor de la Iglesia Evangélica Bautista a la que pertenece la guardería, confirmó que "la puerta de ingreso se encontraba abierta y desde afuera arrojaron un elemento que comenzó a incendiarse en el zaguán de entrada".

El pastor negó que se haya tratado de algún atentado con connotaciones religiosas.

"Es la primera vez que sufrimos un hecho de este tipo" en ese jardín maternal abierto desde hace cinco años, aseguró.

Al lugar arribaron también los ministros de Gobierno y de Seguridad y Justicia, Juan Carlos Jaliff y Leopoldo Orquín, respectivamente, el subsecretario de Seguridad, Alejandro Salomón, y varios oficiales de la plana mayor de la Policía de Mendoza.

El gobernador Iglesias responsabilizó también a policías exonerados en las últimas purgas policiales dispuestas por el Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia por la aparición de explosivos y las amenazas de bombas que mantienen en vilo a la población local.

Por su parte, Juan Carlos Jaliff sostuvo que "pretenden atemorizarnos, meternos miedo a todos y en esto la respuesta debe ser muy contundente", en alusión a los ex policías.