17 de septiembre 2005 - 00:00

Cayó importante jefe mafioso en Nápoles

Se trata de Paolo Di Lauro, uno de los jefes más buscados de la "Camorra". Hace años huía de la Justicia. Es uno de los criminales más peligrosos de Italia.

Fue detenido en la casa de su amante en las afueras de la ciudad.
Fue detenido en la casa de su amante en las afueras de la ciudad.
Roma (ANSA).- Uno de los jefes más buscados de la "Camorra", Paolo Di Lauro, fue arrestado ayer por la madrugada en la periferia de Nápoles, en el sur de Italia, anunciaron las autoridades.

Di Lauro, de 52 años, considerado jefe de uno de los clanes más violentos de la Camorra -la mafia napolitana-, fue detenido en el barrio de Secondigliano, periferia norte de la ciudad, dijeron los carabineros.

El arresto fue realizado por los carabineros junto con el Servicio para las Informaciones y Seguridad Democrática (SISDE), dependiente del ministerio del Interior.

El jefe mafioso, conocido como "Ciruzzo o milionario" (Ciruzzo el millonario), se hallaba en la casa de la novia de un miembro de su clan cuando fue arrestado por la policía.

Cuando entraron los agentes, el hombre dormía. "Yo estoy tranquilo. Tranquilos, tranquilos", dijo Di Lauro, que fue ubicado por los carabineros siguiendo a una mujer -entre muchas otras personas controladas en los últimos meses- que compraba en un negocio de Nápoles las comidas que le gustaban a "Ciruzzo o milionario".

"Las fuerzas del orden están venciendo la partida contra la Camorra", dijo el ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, en una conferencia de prensa posterior a la noticia del arresto.

"No podemos decir que hemos desarticulado la Camorra, pero podemos afirmar que la organización ha sido muy debilitada", agregó, al celebrar que "el mito napolitano" de "Ciruzzo el millonario" haya terminado "donde debía, en la cárcel".

Di Lauro se encontraba entre los 30 prófugos más peligrosos de la mafia, y está considerado como uno de los líderes indiscutidos de la camorra, además de protagonista absoluto del tráfico internacional de drogas.

"Tiene un currículum criminal extraordinario, una página y media de imputaciones", dijo Pisanu, recordando tambien el arresto en los últimos meses de otros líderes mafiosos, como Cosimo Di Lauro (hijo de Paolo), Raffaele Amato y Vincenzo Mattarella.

Durante los primeros seis meses de 2005, las fuerzas del orden desarticularon 18 organizaciones vinculadas a la Camorra, y llevaron a cabo 34 secuestros de bienes ilícitos por un total de 182 millones de euros. Además, la tasa de homicidios en Nápoles bajó de los 78 del segundo semestre de 2004 a los 50 de 2005 (-36 por ciento).

El pasado julio, la policía había confiscado bienes por 1,3 millones de dólares a Salvatore Britti, de 33 años, considerado referente de Paolo Di Lauro en Secondigliano.

Los bienes confiscados a Britti, detenido desde 2002 y acusado de tráfico de drogas, extorsión y asociación para delinquir de sello mafioso, eran según la policía el fruto de extorsiones realizadas por los afiliados al clan Di Lauro.

El presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi, felicitó al ministro Pisanu y al comandante general de los carabineros, Luciano Gottardo, por la detención de Di Lauro.

"Se trata de un paso decisivo para la victoria contra la Camorra", dijo por su parte el ministro de Defensa, Antonio Martino, en un telegrama también dirigido a Gottardo, donde expresó "profunda satisfacción" por el operativo.
   
Diversas personalidades políticas, entre ellas la alcalde de Nápoles Rosa Russo Iervolino, y el presidente de la Comisión parlamentaria antimafia, Roberto Centaro (Forza Italia), manifestaron agradecimiento a los carabineros por el arresto del dirigente de la Camorra.

"De todos modos -subrayó Centaro- es imprescindible eliminar las causas socioeconómicas que permitieron al clan Di Lauro y a los demás que resisten en la zona napolitana proliferar y reclutar fácilmente mano de obra".

En los últimos meses el clan Di Lauro había ensangrentado Nápoles, en una guerra interna con una parte del grupo mafioso ("los secesionistas") que se separó y buscaba quedarse con el negocio de la droga en los barrios de Scampia y Secondigliano.

En el término de seis meses, desde octubre de 2004 a marzo de 2005, los miembros de ambas células provocaron 50 muertos, entre ellos un muchacho completamente ajeno a la disputa mafiosa.

Hubo además decenas de heridos y atentados explosivos contra locales o casas de miembros del clan.

Di Lauro estaba siendo buscado gracias a dos pedidos de custodia cautelar emitidas por la fiscalía de Nápoles, que lo acusa de asociación mafiosa y tráfico internacional de droga.

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