7 de junio 2001 - 00:00

Empeora Brasil: suben el dólar y el riesgo-país

Fernando Cardoso, Pedro Malan e Itamar Franco
Fernando Cardoso, Pedro Malan e Itamar Franco
Brasilia - Brasil empeora porque se politizó la crisis energética. El país tiene un grave problema: no sólo faltará electricidad sino que escasearán el agua y los alimentos.

«Hoy sufrimos una escasez temporal de energía pero mañana podríamos padecer una falta de agua dulce, incluso en un país como Brasil, donde el agua es abundante»
, advirtió ayer el presidente Fernando Henrique Cardoso durante una ceremonia en Brasilia por el Día Mundial del Medio Ambiente.

Desde el punto de vista fiscal, bajará la recaudación, subirán los gastos y aumentará el déficit.

Por de pronto el ministro de Hacienda, Pedro Malan, anunció que no renovará el acuerdo con el FMI. Esto que parece una decisión soberana encubre la imposibilidad de cumplir con metas de inflación, de precios del dólar y de déficit fiscal. Además, el gobierno de Cardoso es atacado porque recortó inversión en represas para cumplir con el FMI.

Brasil tiene problemas porque no invirtió en líneas de alta tensión que permitirían transportar la energía excedente en algunas regiones hacia donde escasea.

• Preocupación

Por otra parte, si se miran las cuentas oficiales, las perspectivas para este año son preocupantes. El déficit de cuenta corriente de Brasil se proyecta en 2001 a 27 mil millones de dólares. En años anteriores la inversión externa compensaba este déficit. Pero ahora ese ingreso de dinero del exterior caerá por debajo de 19 mil millones, 25% menos que el año anterior.

La crisis fue aprovechada por el gobernador de Minas Gerais, Itamar Franco, que ayer anunció que ese Estado no está dispuesto a cumplir el plan de racionamiento energético porque «incluye medidas anticonstitucionales».

El presidente brasileño desde 1992 a 1994 es un experto en demagogias. En 1998 anunció que Minas Gerais dejaba de pagar la deuda externa. Fue el empujón que faltaba para la devaluación del real. En enero de 1999 sobrevino la crisis cambiaria con una devaluación de 40%.

Ahora Franco dijo que los habitantes de Minas Gerais no pagarán las multas previstas ni tendrán la energía cortada si superan las metas de consumo establecidas por Brasilia.
El gobernador criticó la falta de previsión del gobierno de Cardoso y aseguró que el FMI es el responsable por no permitir las inversiones en el sector eléctrico.

Franco se postula como candidato presidencial para 2002 por el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y su postura puede alentar a otros gobernadores a no respetar el cupo de consumo de energía, para no pagar el costo político de la medida.

La demanda de dólares que empezó por la crisis argentina ahora se prolonga por la crisis energética. Son varias las empresas que han empezado a remesar utilidades al exterior. La compra de divisas provocó una devaluación de 20% del real en lo que va del año. El dólar ya está cerca de 2,40 reales. El año pasado la divisa terminó en 1,96 real
.

Los títulos públicos de Brasil están pagando en sus menores cotizaciones la crisis.
Ayer el banco de inversiones Merrill Lynch volvió a rebajar las proyecciones de crecimiento económico del país a 2,4% porque el plan de racionamiento energético va a ser bastante más largo que los seis meses iniciales que se calculó. Para el 2002 las previsiones de crecimiento las bajó a 2,9% desde 3,2% anterior.

«Hay claras señales de que las expectativas de consumo y de negocios se deterioraron considerablemente, lo cual implica una caída más rápida de la demanda de lo anticipado», dijo la consultora.

Merrill Lynch pronosticó que se vienen épocas difíciles para Brasil «con muchas noticias macroeconómicas demasiado incómodas y una sostenida inseguridad».

Dijo que junto a la revisión, se contemplaron los crecientes riesgos políticos de mediano plazo, asociados con el comienzo del último año de gobierno de Cardoso. En otras palabras, Merrill Lynch anticipa que en cualquier momento rebaja la calificación de la deuda brasileña.
Ayer el riesgo-país subió 2,24% a 822 puntos básicos. Esto significa que a Brasil no le prestan dinero en el exterior a tasas inferiores a 14%. En pocos días más si el riesgo-país aumenta, Brasil queda afuera del mercado de crédito como le sucede a la Argentina.

Las tasas internas están reflejando esta situación. Hasta fines del año pasado, cada mes estas tasas eran bajadas. Desde hace tres meses están subiendo. La tasa de referencia a la que se pacta la deuda interna brasileña está en 16,75% anual y la van a volver a subir este mes. Esto implica que Brasil va a pagar intereses más altos este año por los 600 mil millones de reales que debe el gobierno, o sea tendrá más gasto. La suba de tasas, además, desalienta el consumo, algo que ya empieza a padecer Brasil. Por lo pronto la producción industrial de abril bajó 1,6%.

A su vez, el dólar caro ya desalentó al grueso de los brasileños a ir de vacaciones al exterior. Punta del Este en el verano volverá a padecer la ausencia de este turismo, lo mismo que Buenos Aires y Bariloche. Ni hablar del Caribe, Estados Unidos o Europa.

La venta de pasajes aéreos cayó casi 15% en mayo, según la Asociación Brasileña de Agencias de Viaje. Las vacaciones de invierno encontrará a los brasileños en Brasil.

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