2 de agosto 2001 - 00:00

Hamas amenaza ahora con matar a líderes israelíes

150.000 palestinos participaron del entierro de las 8 víctimas de Hamas
150.000 palestinos participaron del entierro de las 8 víctimas de Hamas
Jerusalén y Nablus (ANSA, DPA, Reuters) - En medio de la mayor manifestación desde el surgimiento de la nueva Intifada, que reunió ayer a más de 150 mil palestinos en el entierro de las ocho víctimas del ataque contra la sede de Hamas el martes en Nablus, los principales grupos islamistas advirtieron que sus próximos blancos serán los máximos dirigentes del Estado israelí.

Acompañando el funeral, unos 1.000 palestinos enmascarados que dispararon al aire, mostraban pancartas con frases como: «El primer ministro israelí Ariel Sharon y el jefe del Estado Mayor Shaul Mofaz son nuestros próximos objetivos».

• Amenazas

El grupo armado de las Brigadas de los mártires de Al Aqsa, que depende de Al Fatah, organización que responde a Yasser Arafat, amenazó, además, con atacar a los «sionistas y sus aliados norteamericanos» en Israel y en el mundo. El grupo prometió, asimismo, «un castigo internacional sangriento a la pandilla sionista del presidente nortemericano, George W. Bush, para que pague el precio por su apoyo a los crímenes de Sharon».

Pese a la masiva crítica internacional, que incluyó a Estados Unidos, por el ataque a la sede de Hamas, el gobierno israelí anunció su intención de continuar con la ejecución selectiva de los sospechosos de terrorismo.

Luego de reunirse con sus ministros durante más de cinco horas, Sharon se mostró a favor de la continuación de los «asesinatos selectivos de terroristas». Israel «continuará ejerciendo su derecho a la autodefensa», se afirmó en un comunicado emitido tras el encuentro. Aun así, Israel todavía quiere mantener los planes pacificadores del ex jefe de la CIA George Tenet y del ex senador estadounidense George Mitchell, se dijo, aunque una reunión entre los responsables de seguridad palestinos e israelíes, bajo mediación de la CIA, programada para la última jornada, fue suspendida.

Mientras se llevaba a cabo la reunión ministerial en Jerusalén, una bomba de fabricación casera explotó ante el famoso hotel King David sin provocar heridos.

Por su parte, tras un encuentro con el presidente egipcio,
Hosni Mubarak, Arafat advirtió que el empeoramiento de la situación en Medio Oriente tendrá repercusiones muy amplias. Además, exigió a Estados Unidos y la Unión Europea que intervengan en el conflicto.

• Mediadores

«Por qué en los Balcanes sí, en Macedonia sí, en el sur del Líbano sí y entre nosotros no?», exclamó, levantando la voz, Arafat, al responder, en Roma, a un periodista que le preguntó si podían enviarse observadores internacionales después de la nueva negativa de Israel. De inmediato, el líder palestino agregó: «¿Por qué han mandado tropas a distintos lugares sin la aprobación de las dos partes y entre nosotros no se puede?», casi levantándose del asiento del salón del gran hotel romano en el que se aloja.

Tras el ataque contra la sede de Hamas en Nablus, el líder en Cisjordania de Al Fatah,
Hussein el Sheij, declaró terminado el frágil alto el fuego acordado hace más de seis semanas, que prácticamente nunca llegó a ser respetado.

Por su parte, el cofundador de Hamas
Abdelaziz Rantisi exigió a todos los grupos terroristas fijar su objetivo en los políticos isarelíes. «Estamos en la escalada, y esta vez será la última; seguir hasta que se ponga fin a la ocupación de los territorios palestinos. Los israelíes pagarán el precio», dijo al diario francés «Le Monde».