9 de octubre 2005 - 00:00

Huracán Stan: temen más de 1.400 muertos por un alud en Guatemala

Revelaron las autoridades guatemaltecas que un gigantesco alud provocado por el huracán tapó al pueblo indígena de Panabaj. Se estima que más de 1.400 personas perdieron la vida.

Huracán Stan: temen más de 1.400 muertos por un alud en Guatemala
Panabaj (Reuters) -. Un gigantesco deslave mató a alrededor de 1,400 personas en un pequeño pueblo de Guatemala luego de las torrenciales lluvias que trajo la tormenta tropical Stan, dijeron los bomberos ayer.
    
"Aquí no hay sobrevivientes, ya tienen más de 48 horas, están muertos", dijo el portavoz de los bomberos, Mario Cruz.

El deslizamiento de tierra se tragó el miércoles el pueblo indígena de Panabaj, al oeste de la Ciudad de Guatemala. Entre 3.000 y 4.000 personas lograron escapar antes de que todo quedara enterrado bajo una pared de lodo de hasta 12 metros.

Cruz agregó que es complicado el trabajo de rescate. "Por lo fangoso no se puede. Ni con maquinaria se puede trabajar. La maquinaria se hundiría aquí", dijo, mientras otro socorrista llevaba en su mano un biberón.

En un poblado cercano, Aldea Samac, hay otros 40 muertos confirmados, dijo el gobierno de Guatemala en un comunicado.

Ambos pueblos pertenecen a la alcaldía de Santiago Atitlán, una zona montañosa donde se ubica el lago del mismo nombre, una zona popular entre turistas extranjeros.

Protección Civil de Guatemala señaló en un comunicado que además de los muertos en el municipio de Santiago Atitlán hay otras 300 víctimas más en todo el país.

A los muertos en Guatemala se suman 67 víctimas mortales en El Salvador, 15 en México, 10 en Nicaragua y 4 en Honduras. La vastedad de los daños ha hecho recordar a muchos el huracán Mitch, que en 1998 mató a alrededor de 10.000 personas en Honduras y Nicaragua, misma cifra de víctimas que se estimó para el huracán Fifi, en 1974, cuando golpeó a Honduras.

Stan ya abandonó la región sobre el final de la semana pasada.
   
• Bajo la lluvia

Aunque las lluvias bajaron de intensidad ayer, los pronósticos meteorológicos indican que no cesarán todavía en el oeste de Guatemala y el sur de México.

Grandes porciones en tierra en la costa del Pacífico entre México y Nicaragua se encuentran inundadas desde hace días.

Policías, bomberos y voluntarios se abocan a labores de rescate de cuerpos aún bajo la persistente lluvia en las zonas más afectadas, con pocas esperanzas de hallar sobrevivientes.

Diego David Tzina, un cura que arribó a Panabaj con los rescatistas, que demoraron tres días en llegar a la zona tras toparse con caminos bloqueados, dijo que "el lugar donde estaban (las casas) se convirtió en un desierto".

"No queda nada. Necesitamos madera, no tenemos tablas para hacer ataúdes", agregó.

En México miles de personas continúan en albergues mientras siguen las lluvias, ya menos intensas que en los días previos.

Protección Civil de México dijo a Reuters que sólo en el sureño estado de Chiapas, la zona más afectada de México, fronteriza con Guatemala, hay 71.530 personas albergadas en 183 refugios, y se teme el contagio de enfermedades.

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