26 de febrero 2004 - 00:00

Lavagna recomendó aceptar bonos atados al crecimiento

Lavagna recomendó aceptar bonos atados al crecimiento
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, confirmó la quita de 75 por ciento sobre los títulos argentinos en default, destacó los beneficios para los acreedores de aceptar los bonos atados al crecimiento que contempla la oferta, y consideró que se está "desinflando" la presión sobre inhibiciones de bienes diplómaticos en el exterior.

El jefe de Economía también admitió que la segunda revisión de metas del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) aún "no está cerrado", pero remarcó que luego de la reunión que mantuvo en Miami con el director-gerente del organismo internacional, Horst Kohler, "hubo una clara mejora en el clima" de la negociación.

"El tema de la segunda revisión no está cerrado, y se sigue trabajando en estos días", comentó Lavagna.

En declaraciones radiales, el ministro aconsejó a los acreedores aceptar los bonos vinculados al crecimiento del país que contempla la propuesta de reestructuración de deuda porque "es el instrumento más serio y responsable".

"Hay una oferta de base que todos conocemos y están los bonos ligados al crecimiento argentino que es el instrumento más serio y responsable para mostrarles a los acreedores que uno está dispuesto a coparticipar los beneficios del crecimiento", enfatizó.

El ministro defendió la propuesta porque "lo único que permite un pago en serio y una mejora del 25 por ciento son los bonos ligados al crecimiento" y reiteró que "si la Argentina crece durante 15 años consecutivamente un 4 por ciento el ingreso de los argentino se duplica, y esto es da una capacidad de pago diferente".

Acerca de las advertencias del presidente español, José María Aznar, Lavagna respondió que "sí, que todo el mundo debe ayudarse a sí mismo, cada país debe hacerlo, España también".

Por otra parte, minimizó la importancia de la decisión del fondo acreedor NML Capital de retirar los reclamos de inhibiciones sobre las residencias del embajador argentino en Washington y del embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA) a pedido del juez neoyorquino Thomas Griesa.

"Así como no era terrible cuando se produjo la inhibición inicial tampoco ahora debemos pasar al otro extremo y decir que han cambiado fundamentalmente las cosas", reflexionó el ministro y opinó que esta medida "sirve para mostrar a la sociedad argentina que lo más importante es que reaccionemos todos con calma y mesura".

Lavagna aseguró que los pedidos de inhibiciones sobre bienes diplomáticos en Estados Unidos fueron "una presión" de los acreedores "para que Argentina modifique su oferta", pero afirmó que "se ha ido desinflando como un globito".

"No hay nada para salir a festejar a las calles, sino ver que no hay que asustarse frente a ciertas medidas, y hay que actuar con mucha tranquilidad, seriedad", evaluó.

El ministro señaló que si se hacen "las defensas como corresponde, los resultados se van dando".

En otro orden, garantizó que su relación con el presidente Néstor Kirchner "anda bien" y se lamentó porque la prensa hace "cierta desproporción y reduccionismo" al hablar sólo del tema de la deuda.

En ese sentido, dijo que hay muchos otros temas que conversó ayer con Kirchner, con quien analizaron la postura que llevará la próxima semana Argentina al Congreso Mundial sobre Aftosa que se realizará en Texas, y evaluaron "mecanismos alternativos que podr¡an usarse para blanquear" la situación laboral de los trabajadores golondrinas "que están en general en un mercado informal".

Consultado sobre un cambio de actitud del gobierno respecto de los empresarios privados, Lavagna admitió al principio de la gestión exist¡a una sensación de hostilidad aqu¡ y en el exterior porque no se los recib¡a personalmente.

"Mi impresión es que esto cambió, el presidente está recibiendo empresarios de distintos sectores que están dispuestos a hacer inversiones de riesgo, que son las únicas que sirven en el capitalismo moderno, y evita recibir a gente que viene a pedir cosas al Estado" señaló.

Por último, dijo que no puede establecer una relación directa entre el "error" de la cartera económica (por el cual casi se limita el pago de bonos PR11 a los tenedores) y el rumor que circuló ayer de un presunto infarto suyo.

"Hubo mucho ruido durante un tiempo hasta que se logró clarificar que era simplemente una maniobra".

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