El ex jefe de la hinchada de Boca Juniors José «el Abuelo» Barritta, de 48 años, murió ayer a raíz de una neumonía en el Hospital San Juan de Dios de la localidad de Ramos Mejía, en el partido bonaerense de La Matanza.
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Los restos de «el Abuelo» fueron sepultados en el cementerio de la localidad bonaerense de San Justo, tras un breve velatorio en el que se pudo observar la presencia de dos de sus ex lugartenientes en la «Doce»: «El Gato» y «Curly» así como también de su ex abogado José Novello. El momento más emotivo se vivió en el cementerio, cuando los restos eran ingresados en la bóveda. Allí hubo llantos desgarradores de sus familiares más íntimos y de sus amigos que lo despidieron al grito de «se siente, se siente, la Doce está presente». «El Abuelo» ingresó en el Hospital San Juan de Dios hace 15 días y fue asistido debido a una neumonía que obligó a que se le colocara un respirador artificial el miércoles pasado. Barritta, se hizo famoso en la década de los '80, cuando asumió el máximo poder de la hinchada de Boca, y desde allí se transformó en un personaje conocido más allá del fútbol.
Recluido
En los '90, la realidad de Barritta se modificó de manera radical cuando fue sometido a juicio, encarcelado y después liberado, luego decidió no volver a las canchas y recluirse en su domicilio. Barritta fue detenido el 28 de junio de 1994 después del doble homicidio de los hinchas de River, Walter Vallejos y Angel Delgado, ocurrido el 30 de abril de ese año en Ingeniero Huergo y Brasil, al término de un superclásico disputado en la Bombonera. A la salida del estadio, un grupo de barras bravas de Boca emboscó y tiroteó a simpatizantes de River que iban en un camión mosquito, y Vallejos y Delgado resultaron muertos. Barritta, quien no se encontraba en el lugar del crimen, fue citado por la Justicia a raíz del hecho, pero en el juicio llevado a cabo surgieron los delitos de «asociación ilícita y extorsión». En la condena se tuvo en cuenta el testimonio del «arrepentido», Darío Vasselizza Randi, quien sindicó a «el Abuelo» como el jefe de la barra que cometía diversos delitos.
El ex líder xeneize fue beneficiado por la resolución de la Sala III de la Cámara de Casación que confirmó el cargo de «asociación ilícita», pero revocó el de «extorsión» con los que un Tribunal Oral lo condenó en 1997. Debido a la ley del «2x1», norma que establece que un reo puede ser beneficiado con la conmutación de un día de pena cada dos que pasó en prisión sin que se le hubiera abierto un proceso penal firme, salió en libertad. «El Abuelo» estuvo detenido en la cárcel de Villa Devoto desde el 28 de junio de 1994 (cuatro años, cinco meses y 19 días), pero en virtud del régimen del «2x1» computó seis años, once meses y diez días. De fuentes tribunalicias trascendió que Barritta juró «no volver a la cancha», y cumplió con el juramento.
Había nacido en Spilinga, un pueblito de la región de Cattanzaro en la provincia de Calabria, el 5 de enero de 1953. Cuando sus padres decidieron venir a vivir a la Argentina para hacerse la América llegó al barrio de La Boca, más precisamente en la calle Olavarría entre Mouse y Aristóbulo del Valle. Por más de 15 años fue la «cara» visible de la hinchada boquense. «El Abuelo» se dio el gusto de ser el jefe de los simpatizantes argentinos que presenciaron el Mundial de 1986 en México, donde la Argentina, de la mano de Diego Armando Maradona, se consagró campeón. Allí, en la capital azteca estuvo en choques con los temerarios hooligans ingleses, a los que les robó banderas, aunque quedó con varios dientes rotos.
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