25 de marzo 2002 - 00:00

Por la suba del dólar, hay más movimiento en las inmobiliarias

Las inmobiliarias tuvieron bastante movimiento este fin de semana, principalmente de interesados en comprar casas con plazos fijos del «corralito». El «apuro» de los ahorristas se debe a que sólo quedan 22 días para iniciar la operación (hasta el 15 de abril) y a que el dólar está provocando importantes cambios en los precios en pesos.

Para tentar a los vendedores a arriesgarse, muchos ofrecieron «pagos mixtos» (parte «corralito», parte efectivo) y tuvieron éxito si el proporcional al contado era suficiente. Entre el sábado y ayer se acordaron señas y reservas que quedaron stand-by por una semana hasta que se verifique cómo se comportará la divisa estadounidense. Algunas de estas señas se firmaron con cláusulas que refieren a la cotización del peso y el precio del inmueble para que, en el momento de firmar el boleto de compra, no existan conflictos entre las partes.

• Deudores

Muchos de los vendedores que aceptan «corralito» son bancos, desarrolladores inmobiliarios, constructoras y endeudados con entidades bancarias o particulares que buscan un plazo fijo para saldar su deuda y un resto preferentemente en billetes dólar. También hay quienes aceptan moneda nacional y dinero del «corralito» siempre que el vendedor pueda colocar los pesos para pagar por caso, un crédito pesificado. «Hubo bastante movimiento para comprar, muchos ofrecieron pagar 20% y 30% del valor del inmueble con 'corralito' y el resto en efectivo, pero la mayoría de los vendedores quieren dólares», indicó Horacio Bielli, agente del sector. Igualmente el porcentual necesario en efectivo para tentar al vendedor es muy variable.

El titular de una inmobiliaria del barrio porteño de San Telmo, comentó a este diario que «un comprador ofreció 5.000 pesos en efectivo y el resto en 'corralito' por un inmueble de 50.000 pesos y el vendedor aceptó, ya se firmó la seña y el miércoles se firmará el boleto para iniciar los trámites bancarios». El propietario que aceptó esta oferta indicó que « cuando cobre voy saldar una deuda con un particular por 10.000 pesos, mitad en efectivo y mitad con un cheque de la cuenta a la vista y después pienso en comprar dólares».

Llama la atención que la mayoría de los vendedores particulares que aceptan plazos fijos son deudores y, en general, bancarios. Lo que ocurre es que siguen trabadas las operaciones entre particulares que no deben saldar créditos por las múltiples exigencias de los bancos y, ahora también, debido a la incertidumbre del dólar. Otro problema es que restan dos semanas para iniciar una compra con plazos fijos y en este lapso se torna prácticamente nula la realización de operaciones inmobiliarias encadenadas.

• Riesgo

La estampida del dólar hizo que los propietarios que quieren vender su casa para mudarse (por caso comprando otra de mayor valor aprovechando un depósito propio del 'corralito') arriesguen demasiado aceptando un pago de un comprador 100% con un plazo fijo. El problema es que las múltiples trabas que imponen muchas entidades bancarias hacen que una compraventa pueda tardar en cerrarse más de 30 días. Por ejemplo, algunos bancos solicitan al vendedor del bien la escritura del inmueble ya inscripta en el Registro de la Propiedad para permitirle disponer de los fondos que le transfirió el comprador en concepto de pago. La sola inscripción puede demorar hasta un mes, y a esta espera se suma un máximo de dos días que tarda la desafectación de los fondos (trámite que inicia el comprador para girar los fondos a la cuenta del vendedor) y hasta cinco días más, en los que se concreta la transferencia entre bancos.

Si se cumplen estos tiempos, el trámite para pagar una casa puede tardar cinco semanas en concluirse. Para mudarse sin excederse del plazo, se debe iniciar un trámite paralelo al de la venta para que cuando en cinco semanas (como máximo) se disponga del dinero, pueda el vendedor pagar el inmueble al que se va a mudar. Sin embargo, nadie piensa en esta opción. Es muy riesgoso esperar un pago en moneda nacional cinco semanas cuando el dólar está aumentando imprevisiblemente porque puede ocurrir que cuando el vendedor quiera pagar el inmueble al que se va a mudar, ya no lo pueda hacer.

La semana pasada, habían caído bastante las consultas. El inmobiliario
Armando Pepe indicó que esos días «bajó el nivel de consultas de la gente para comprar con plazos fijos cerca de 40%, porque hay una crisis de tristeza y cansancio de los ahorristas que se ilusionaron con poder comprar inmuebles y salir del 'corralito' y están bajando los brazos». El dólar cerraba el jueves a $ 2,60 y preparaba una vuelta de la demanda el viernes, cuando superó la barrera de los $ 3. Los ahorristas que consultaron para mudarse están esperanzados en que los trámites bancarios no destrocen la compraventa.

«
Estamos abriendo cuentas a la vista en los mismos bancos donde los compradores tienen los depósitos para que se acelere el pago, pero está muy difícil», aseguró un operador del sector. La semana pasada, el Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de la provincia de Buenos Aires hizo público que « es imposible la concreción de cualquier tipo de operatoria inmobiliaria en el actual contexto con las normativas vigentes, ya que son impracticables las disposiciones del BCRA, y dichas normativas no son tenidas en cuenta por las entidades bancarias en general». Frente al límite de tiempo impuesto para comprar con plazos fijos, el Colegio de Escribanos de la Capital Federal y la Cámara Inmobiliaria Argentina elevaron un petitorio al Banco Central para que se elimine o estire la fecha tope.

• Plazo

« El Central nos dijo que va a seguir rigiendo la circular 3481 (la que establece cómo deben ser las compras con plazos fijos) y no aseguró si se correría o no el plazo del 15 de abril», anunció José María Fernández Ferrari, presidente del Colegio de Escribanos de la Capital. Fuentes del Central indicaron a este diario que « por ahora, no está previsto correr el plazo» y que el mismo « coincide con el plazo para la compra de bonos porque la estrategia del gobierno es cerrar el ciclo de pesificación, terminar con el 'corralito' y revelar cuál es la situación de los bancos, cuánto queda en cuentas a la vista, etc.».

Sin embargo, no hay un «no» definitivo para que este plazo pueda alargarse.

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