21 de diciembre 2001 - 00:00

Un gobierno de unidad nacional

El mundo globalizado no premia la lucidez tardía. Hace siete días entregamos al gobierno nacional una propuesta de diez puntos enderezada a forjar un gran acuerdo patriótico para enfrentar y resolver la crisis que atravesaba el país. Desde entonces hasta hoy, a pesar de nuestros esfuerzos, no tuvimos ninguna respuesta oficial a esa iniciativa.

Desde entonces, los acontecimientos se han precipitado aceleradamente. Los saqueos a supermercados en el conurbano bonaerense y en otros puntos del país, de una magnitud aún superior a la de los que se regis-traron en junio de 1989, colocaron al país en un estado de anarquía, agravado por la virtual rebelión espontánea protagonizada por la ciudadanía porteña, que alcanzó su pico culminante en la sangrienta jornada de ayer.

• Unidad

En esas circunstancias dramáticas, reiteramos la necesidad de un gobierno de unidad nacional para garantizar la estabilidad política, económica y monetaria, preservar la paz social, restablecer el orden público, atender de inmediato a la urgencia alimentaria de los sectores más humildes de nuestro pueblo, defender el ahorro y la propiedad de los argentinos y recrear el clima de confianza nacional e internacional necesario para la recuperación económica del país.

Todo esto requiere, antes que nada, la reconstitución del poder político democrático. Ello exige constituir un gobierno de unidad nacional, con la participación de las fuerzas políticas mayoritarias, las organizaciones representativas de la producción y del trabajo y las instituciones fundamentales de la Nación, incluidas la Iglesia Católica y las Fuerzas Armadas.

Ante la renuncia del Presidente, es imprescindible encarar ya mismo esa tarea impostergable, a partir del respeto irrestricto a la inconstitucionalidad demo-crática y de acuerdo con los mecanismos previstos por la Constitución nacional, sin alteraciones de ninguna naturaleza.

El peronismo está dispuesto a asumir la responsabilidad que le corresponde en estas horas cruciales en las que se juega el destino de la Argentina como Nación.

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