8 de enero 2004 - 00:00

Uruguay: Liberaron ayer a la hija del banquero secuestrada

Se trata de Valentina Simon Ferrari, la joven de 15 años secuestrada, hija del gerente general del ABN Amro Bank.
Apareció ayer sana y salva a pocas cuadras de su casa, en el residencial barrio de Carrasco
Trascendió que se habría pagado un rescate de u$s 1.400.000.

Montevideo - Valentina Simon Ferrari, la joven de 15 años secuestrada, hija del gerente general del ABN Amro Bank - considerado una de las entidades privadas más importantes del país por su nivel de depósitos-, apareció ayer sana y salva a pocas cuadras de su casa, en el residencial barrio de Carrasco. Pese a la negativa del gobierno, de la policía y de la propia familia, en medios informados allegados a la investigación trascendió que se habría pagado un rescate de u$s 1.400.000 (otras versiones policiales ubicaron el pago en u$s 400.000).

Asimismo, el banco de capitales holandeses habría proporcionado un experto en seguridad pero no un especialista en secuestros. Este aporte lo hizo la Policía Federal Argentina, aunque sólo por 48 horas. El resto de la investigación lo habría hecho la inteligencia policial local.

De todos modos, el ministro del Interior, Guillermo Stirling, agradeció la colaboración de sus pares rioplatenses Gustavo Béliz (Justicia y Seguridad) y Aníbal Fernández (Interior).

• Entrenamiento

Desde principios del año pasado, oficiales de la policía uruguaya realizan cursos y entrenamiento en esta modalidad delictiva de moda como son los secuestros extorsivos y secuestros express que azotan al conurbano bonaerense y a la Ciudad de Buenos Aires. El propio jefe de la división de Delitos Complejos, comisario mayor Carlos Sablisch -incluso durante la actual gestión de Néstor Kirchner- vino a Montevideo a transmitir conocimientos.

También el ministro se apoyó en la versión oficial del «lla-nero solitario». Esto es la actuación de una sola persona que lo habría hecho por dine-ro o por alguna situación personal con el banco, con lo que se trata de desinflar otras teorías más alarmantes, sobre todo para los empresarios que descansan en Punta del Este y que eligieron Uruguay por su mayor seguridad con relación a la Argentina
.

Esas versiones indicaban la posible existencia de una banda que -en el caso de haberse comprobado-podría haber provocado temor entre la comunidad VIP del principal balneario y su extensión al resto de los turistas de la clase media argentina que han colmado Punta del Este.

Pese a la detención del presunto secuestrador, igualmente la policía uruguaya continuará aplicando su plan antisecuestro que el gobierno tenía preparado desde hace tiempo: de inmediato, se ordenó el cierre de fronteras que ahora seguirán con controles más rigurosos, mientras que equipos especiales fueron apostados en los aeropuertos de Carrasco y Punta del Este. También la Policía Caminera fortaleció los controles carreteros y se pidió a todas las reparticiones policiales que dejaran la investigación en manos del Departamento de Delitos Complejos de la jefatura capitalina. En tanto, se le asignaron a la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) tareas de apoyo técnico.

• Detenido

En horas de la tarde de ayer, efectivos de la División Delitos Complejos de la Policía de Montevideo -en este país las jefaturas se dividen por departamentos-, al mando del comisario Angel Rozas, detuvieron en el centro de la capital uruguaya a un abogado-escribano, relativamente joven, que estaría identificado como Juan Carlos Marizcurrena. De todos modos, oficialmente no se quiso revelar la identidad del detenido por el secreto del sumario que le impuso a la causa el juez penal José Barcaldi. Esta persona es la que, previamente, a las 6.40 de la mañana, liberó a Valentina en la esquina de avenida Bolivia y la Rambla, a pocas cuadras de su residencia, ubicada en Yamandú Rodríguez, hasta la que llegó caminando.

La joven se encuentra sana y salva, como se confirmó tras una revisión médica por parte de un doctor amigo de la familia, quien indicó que está en «buenas condiciones».

Este procedimiento -tan confuso como cuando se produjo el secuestro-indujo a varios expertos a descreer de la versión oficial o por lo menos del mentado éxito de la inteligencia policial como determinante del esclarecimiento, y más cuando se supo que se habría pagado rescate.

Debido a que la menor no presentaría signos de haber sido abusada sexualmente, víctima de malos tratos y liberada sin la intervención policial, la pena al presunto autor -el Código Penal establece como mínimo 6 añospodría ser menor que si hubiera sido rescatada del lugar donde estuvo cautiva durante 20 días, una casa deshabitada del conocido barrio de Pocitos, cercano a Carrasco, y poblado -en su mayoría-por profesionales y comerciantes de la clase media uruguaya.

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