Aunque se logró alguna distensión del fugaz, pero activo, viaje presidencial a Europa, se espera ahora una semana movida con discusiones en el Congreso, definiciones económicas y por el lado de piquetes y protestas. Tampoco la nueva suba de la nafta ayuda demasiado, mientras que la suspensión del feriado puente por el 25 de Mayo, terminó de desacomodar a varios que esperaban compensar la fuerte caída de los rubros ligados al turismo. Igual, se tomó como una decisión acertada por el incremento de casos de covid que se están registrando con la llegada del frío y más de uno cree que todo se prorrogará nuevamente el viernes. Muchos comentarios, a favor y en contra. Recambio de dirigentes en entidades grandes, y danza de candidatos del oficialismo, y del resto. También se instaló con fuerza la situación en Israel. Estos fueron apenas algunos de los muchos temas que se abordaron en los fríos, pero soleados, Quinchos del fin de semana con mucho futbol ayer. Veamos:
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Claves del viaje
Desde la vestimenta de la primera dama, hasta las expresiones del papa Francisco, pasando por el saco (¿chico?), y siempre desordenadamente desabrochado de Alberto Fernández, todo fue objeto de meticulosa atención de la semana que el Presidente pasó en Europa en un apretado viaje con cuatro destinos centrales, uno de ellos el Vaticano. Sin embargo, en los Quinchos empresarios y políticos, el eje fue la evaluación de resultados que, vale decir, nadie esperaba que fueran contundentes, y que tuvieron la virtud de abrir algunas negociaciones, ganar algo de tiempo, y de reposicionar al ministro de Economía, Martín Guzmán, en el eje de las negociaciones. Por lo demás, todo bastante previsible, incluyendo la negociación con el FMI, para recién después volver al Club de París, tal como había adelantado ya este diario. De más está decir que con el escenario internacional ahora también alterado por el caso Israel-Franja de Gaza, en ningún centro estratégico hay interés en dejar que un país como Argentina caiga en default, lo que también juega a favor. El otro punto fuertemente positivo es la escalada de los precios internacionales, justamente de los principales productos que exporta el país, como granos, carne, aceites, etc. que le están dando ingresos adicionales, tanto de divisas previstas de exportación, como por impuestos a las ventas externas (retenciones), inesperados para este presupuesto.
Sin duda, el quiebre de la barrera de u$s600 por tonelada de soja en el mercado internacional, aunque duró poco (por las tomas de ganancia del viernes), tuvo efecto de shock aun entre quienes poco tienen que ver con la producción. Es que a nadie escapa el impacto positivo que tienen las ventas externas, en especial, en un contexto de “escasez” de divisas, y de necesidad de dólares también para poder importar insumos básicos de la industria. Igual, hay una de cal y una de arena pues, del otro lado también están los que utilizan estos productos, por ejemplo para la producción de aves, huevos, leche, cerdos o carne vacuna, y que se les encarece justo cuando algunos funcionarios están más desesperados por contener los aumentos ante una inflación bastante más alta de la previsible, y que seguiría alta, al menos, hasta agosto, según los principales analistas. En ese sentido, la nueva suba de 6% en los combustibles, liderada por YPF, y que anualizada totaliza un 70%, también causó malestar ya que se sabe el efecto cascada que el transporte tiene en casi todos los rubros, y que, a pesar de las afirmaciones oficiales, poco creen que efectivamente sea la última. En tal sentido, durante un almuerzo en un jardín de Recoleta que reunió a algunos especialistas en energía, se dieron algunos datos que pueden ser clave como la caída en la producción de gas y petróleo del último año, que algunos atribuyen a un error estratégico del exvicejefe de Gabinete, y exsecretario de Energía de la Administración Macri, Gustavo Lopetegui. En cualquier caso, ante la menor producción y el crecimiento estacional de la demanda, se estarían haciendo nuevas compras de gas oil en junio, y se reabrirían las importaciones de fuel oil. “¡Bienvenidos los dólares de la soja!”, festejó uno de los comensales.
Internas
Pero las inquietudes de las compañías no pasan sólo por los costos, la falta de energía, o los controles de precios (que descartan que serán crecientes a medida que se acerquen las elecciones), sino por intentar estimar que puede pasar después de noviembre, y cuanto se pueden tensar las relaciones internas entre los dos sectores más definidos del Gobierno: los que van por la economía, que se identifican más con Alberto F. y Guzmán, y los que van por la política con un objetivo primario en las elecciones. Ese es el escenario con el que tendrán que lidiar Adelmo Gabbi, nuevamente electo (por sexta vez, con un par de sabáticos en medio), en la poderosa Bolsa de Comercio de Buenos Aires donde ya anunció la reunión de todas las bolsas del país. También la UIA estrenará el 8 de junio nueva conducción ya que el aceitero Miguel Acevedo dejará paso, por primera vez, a un “no” empresario, ni CEO, el laboralista Daniel Funes de Rioja, que siempre tuvo el respaldo de Techint, y que hace un par de años había sido asignado a Copal, la cámara que nuclea a varias de las alimentarias donde, en realidad, no tenía demasiado que ver por sus antecedentes más cerca de la relaciones públicas, que a las líneas de producción. Eso, a su vez, dejará vacante el cargo en Copal entidad que, si bien dista del poder que tuvo en los 90, luego se fue diluyendo, en especial estos últimos años cuando perdió a varias socias. De ahí que el rol del futuro titular deberá cobrar una envergadura de firmeza y negociación que no tuvo en los últimos años. Y, si bien son varios los nombres en danza, hay uno que destaca por sobre otros y, aunque tampoco se trata de un “dueño”, es un CEO con mucha experiencia en producción y comercio de alimentos, y además, ya fue presidente de la UIA. Es que se trataría de Adrián Kaufmann Brea, de Arcor, tal vez la empresa local más parecida a una multinacional (por los lugares a los que exporta) que hay en el país.
Peronismos
Mientras en los cenáculos políticos algún nostalgioso recordaba los 32 años de la elección de Carlos Menem, el 14 de mayo del 89, en un elegante reducto palermitano se reunían para almorzar el exsenador Miguel Ángel Pichetto, y el exintendente de San Miguel, Joaquín de la Torre, con algún exfuncionario macrista, pero del más puro riñón peronista, entre otros. El tema no tendría mayor trascedencia, menos aún en pleno año eleccionario, si no fuera porque el actual auditor general de la Nación, lanzó hace un par de meses atrás una agrupación, el Peronismo Republicano, disidente del oficialismo y que, se supone, actúa aún dentro de Cambiemos. El hecho, sin embargo, sigue llamando la atención, igual que el “empapelado” de afiches de esta agrupación que aparecieron días atrás en algunos barrios, y más aún, ante los movimientos de otros disidentes, como el exministro Florencio Randazzo (que días atrás “enojó” a los sindicalistas) y que sigue sin definirse del todo, mientras también parece que Roberto Lavagna quiere presentar candidatos, con movimientos similares a los las elecciones anteriores cuando terminó con su hijo, Marco Lavagna al frente del INDEC. Otra que tampoco termina de definirse es quien fuera la gobernadora de Macri, María Eugenia Vidal que tampoco anuncia aún donde jugará, movimientos que de alguna manera, están relacionados entre sí, pues cada uno puede incidir en la estrategia de otro. El tema, por supuesto, también se analizó en el encuentro “rural”, en casa de Elisa Carrió en Exaltación de la Cruz, adonde asistieron Rodríguez Larreta, Vidal, y Diego Santilli. Mientras, Macri con Patricia Bullrich, no invitados al convite anterior (del que cada día aparecen más alejados) recibían a dirigentes salteños en Vicente López (también en la provincia de Buenos Aires), con el expresidente intentando, en simultáneo, atajar los penales por su viaje de vacunación a los Estados Unidos y disparados, muchos de ellos, desde sus propias filas. ¿Fuego amigo?
Recoleta diplomática
Las mesas del mediodía del sábado en Quintana y Ortiz, el corazón neurálgico de la Recoleta (a pesar de la toldería de pseudoartesanos que admite la Ciudad en el fantástico paseo del Pilar), constituyen un clásico. Allí, bajo el centenario y mediático ficus de La Biela, departían algunos diplomáticos con un par de diputados MC (Mandato Cumplido) básicamente sobre las alternativas del nuevo conflicto de Medio Oriente y, a pesar de la superioridad militar de Israel, consideraban que el final es incierto, sin descartar una escalada en la región, siempre muy inestable. También Latinoamérica tiene lo suyo, ahora con Colombia a la cabeza, además de Ecuador. “La región está turbulenta”, decía una de los hombres del Palacio San Martín, mientras otro consideraba que el tema de las vacunas “enfrió la velocidad del acercamiento a China” acercamiento . Más de cabotaje, los exlegisladores analizaban las alternativas de la nueva ley para acotar las libertades por la pandemia, y la posibilidad de que nuevamente deba imponerse (y prolongarse) por decreto, ya que la oposición no estaría dispuesta a “ceder” ni un voto y, además, también alguna provincia de”las propias” podría preferir mantener grados de libertad respecto a la Nación. Algo por el estilo pasó, finalmente, con la prórroga de la Ley de Biocombustibles (que afecta a 10 provincias), y con la de la concesión de la Hidrovía, aunque sea por tres meses (que se tendrán que volver a renovar sucesivamente hasta que esté lista la nueva licitación).
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