24 de septiembre 2007 - 00:00

El Paseo de la Costa, la zona más cara de la capital neuquina

El Paseo de la Costa, la zona más cara  de la capital neuquina
Neuquén (de nuestra agencia) - Este año marcará un punto de inflexión en el desarrollo urbano y paisajístico de la ciudad de Neuquén después de su 103º aniversario, que se cumplió el pasado 12 de setiembre. Es que por primera vez en, los gobiernos provincial y municipal decidieron el mayor emprendimiento conjunto inmobiliario de su historia, que absorberá una inversión pública de 15 millones de dólares y una privada de otros 25 millones: el Paseo de la Costa -un símil de Puerto Madero de Buenos Aires- revertirá totalmente el proceso de crecimiento inmobiliario de la ciudad. «Neuquén mirará al río», suele repetir el intendente, Horacio Quiroga, un radical K que, sin embargo, para este aprovechamiento no vaciló en aliarse con el gobernador Jorge Sobisch, uno de los adversarios más acérrimos que tiene el kirchnerismo. Pero las enormes necesidades habitacionales, de una ciudad que crece a un ritmo surrealista -10 familias por día- obligaron a sus gobernantes a prescindir de banderías y partidos para enfrascarse en un proyecto común. Así nació Cordineu (Corporación para el Desarrollo Integral de Neuquén), cuya función esencial es la administración de los recursos para la construcción de las obras de infraestructura en las 52 hectáreas que tiene la denominada Isla 32, sobre las márgenes del río Limay, que junto con el Neuquén, a unos pocos kilómetros de allí, en la denominada Confluencia, provoca el nacimiento del río Negro. Cordineu se encuentra presidida por un funcionario municipal -César Gass- y otro provincial -Viviana Pesek-, quienes tienen como una de sus misiones principales seleccionar al operador privado que construirá un complejo edilicio administrativo, un paseo comercial donde habrá restoranes y salas de convenciones, y hoteles de cuatro y cinco estrellas para suplir una carencia de servicios importantes que tiene la ciudad en materia de alta hotelería.

INVERSION PRIVADA

Apenas iniciado setiembre comenzaron los trabajos de base que continúan la obra de infraestructura ya realizada con fondos públicos como el paseo ribereño, cloacas, energía, riego y agua potable e iluminación. En el lugar se reservaron 37 hectáreas naturales con costas, paseos, ciclovías y plazas. Pero además, el proyecto se complementa con una fuerte inversión privada en barrios cerrados y countries sobre la zona de la Confluencia, donde el municipio destinó 540 hectáreas, a los que suman clubes de campo e instituciones deportivas. También el proyecto contempla el aprovechamiento del Limay para la práctica deportiva y una prolongación a través de una avenida costanera hasta las cercanías de Plottier, hacia el Oeste, que abundará en más barrios residenciales y exclusivos.

El lugar se transformó en el espacio más caro de la ciudad y el movimiento inmobiliario que se ha generado en su entorno supera los 50 millones de dólares más. Si bien es cierto que este emprendimiento nació de la inventiva política, su concreción se originó en el extraordinario crecimiento que registra la ciudad en el rubro de la construcción al amparo de los aumentos en el precio del petróleo y en los altos salarios de sus dependientes -tanto profesionales como empleados y obreros- que incidieron fuertemente sobre el mercado de los alquileres y de la compraventa de propiedades. En el municipio local no cesan los pedidos de construcción de torres -entre terminados, en proceso de terminación y proyectados hay 75 edificios de 5 a 18 pisos, que suman un total de 226.237 metros cubiertos, con una tasa de retorno para los inversores que estiman será la más alta del país-.

Las torres se levantan en el centro de la ciudad y hacia la zona de bardas, donde se han concentrado los grandes edificios públicos (ver Legislatura). Pero con el Paseo de la Costa, la mirada de los neuquinos se volcará hacia los ríos, tanto el Limay como el Neuquén. En los registros municipales, son 30 los pedidos para este tipo de barrios que se caracterizan por la construcción de casas suntuosas y de amplio espacio, que se levantan sobre unos 2.000 terrenos, cuya superficie no puede ser menor que los 600 metros cuadrados. El valor promedio de las parcelas arranca en los 30.000 dólares y sube hasta los 70.000 dólares cuando sus medidas rondan los 2.000/2.500 metros cuadrados. Este paisaje urbanístico se extiende en una franja de más de 10 kilómetros desde el Neuquén hasta la zona de Colonia Valentina, en las proximidades del aeropuerto neuquino y le cambiará totalmente el perfil arquitectónico a una ciudad que hasta el momento se caracterizaba por la disparidad edilicia ya que a un barrio residencial lo rodeaban casas de ostensible menor calidad, una disparidad social que se refleja en su arquitectura. Por eso, tanto el municipio como la provincia -a través de sus organismos oficiales de viviendas- comienzan a explorar la barda -montañas de baja altura- para el desarrollo de planes con el criterio de buscar compensaciones y evitar las grandes contradicciones constructivas y sociales que se reflejan en muchas de las grandes ciudades del mundo, especialmente en países emergentes donde los barrios ricos se encuentran rodeados de la mayor pobreza.

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