Un espacio para sibaritas, enófilos y amantes de las grandes experiencias

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En la zona del bajo de San Isidro, Comité Food & Wine ofrece una muy buena propuesta de gastronomía ítalo-argentina y un recorrido por más de 80 etiquetas de vinos donde el protagonista es un dispenser para servirse por copa a temperatura de cava.

San Isidro es desde antaño sinónimo de historia y cultura. Sus calles adoquinadas, sus árboles legendarios y su imponente catedral como punto icónico del barrio concentran cada fin de semana a curiosos y turistas de todas partes del globo. Hoy, esta zona emblema del cordón norte del Gran Buenos Aires respira aires de progreso.

Siguiendo sus callecitas en barranca, entre las vías del Tren de la Costa y el río, la zona del Bajo crece a un ritmo acelerado y cambia su impronta para convertirse en un polo chic en el que conviven ateliers de artistas, casas de diseño y una oferta gastronómica que mutó de bodegones a barcitos con onda bohemia y restaurantes que convierten la costa en una de las zonas favoritas de los sibaritas y amantes del buen beber.

Aire neoyorkino

Cada lugar es único e irrepetible. Uno de los que entendieron el concepto es Comité Food & Wine, el restaurante de Fernando Cantini enclavado enfrente a un imponente paisaje natural sobre la calle Juan Bautista LaSalle 437. La mística del lugar se percibe ni bien se traspasa la puerta de entrada. Comité sorprende con su impronta neoyorkina en su estética y decoración. La gastronomía es ítalo-argentina y hay más de 80 etiquetas de vinos repartidas entre los novedosos dispensers y las alternativas a la carta.

Los vinos, a cargo del sommelier Fernando Acevedo, merecen un párrafo aparte. Recomendado para enófilos y para aquellos ávidos por descubrir nuevas experiencias como una cata autogestionada por el propio cliente. “Son más de 80 picos (a temperatura de cava) de bodegas boutiques (entre nacionales e internacionales)”, cuenta Cantini. “También tenemos vinos de alta gama de diez mil pesos la botella que el cliente puede probar por sólo 400 pesos, ya que las máquinas expendedoras tienen tres medidas: copa, media copa y degustación”, agrega el propietario de Comité. El sistema para acceder a este servicio es otro diferencial: el comensal recibe una tarjeta magnética por mesa, que se carga con dinero y al momento de servirse vino se debita el monto correspondiente.

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Al frente de la cocina está el chef Germán Ruberto, ex Oviedo, La Colección (Museo Fortabat) y los hoteles Caesar Park y Panamericano. La carta es corta, pero generosa. Para empezar a picar, hay variedad de quesos de vaca, cabra y oveja y selección de embutidos como sopressata, ñduja, pastrón ahumado, bresaola o Cracovia.

Otra opción son los bocaditos. Entre ellos se lucen los ravioles de provolona fritos con salsa arrabiatta; los buñuelos de acelga con dressing de blue chese, las papas frutadas con parmesano y perejil y las empanadas de cordero con criolla.

A la hora de las entradas, se destacan las mollejas crocantes con gírgolas; bresaola con huevo de campo, champiñones y rúcula y los pinchos de pollo Tahi con salsa de yogur.

El recorrido por los platos fuertes transita un risotto al malbec con roast beef braseado y habas; unos tagliatelle con hongo, panceta y rúcula y las infaltables milanesas de peceto, con croqueta de papa y huevo. Al momento de los postres, imperdible el fondant de chocolate amargo con helado de crema.

La coctelería es otro de los platos fuertes de Comité. El barman, Diego Olivera, es un trotamundos de 23 años con amplia experiencia en el rubro. Trabajó en bares de Madrid, Río de Janeiro y Santiago de Chile. Junto a su hermano Martín, deambularon por los mejores bares de Buenos Aires como Mundo Bizarro, Gran Bar Danzon, La Corte y Rosa Negra, entre otros. También es el fundador de Los Oliveras Catedrinks, empresa dedicada a organizar eventos de coctelería.

Los precios son “razonables” (ver qué probar). La propuesta cierra. Se come bien, el lugar es cálido, la atención impecable y el plus que le da la coctelería y el sistema de vinos por copa, invita a volver por más.

Qué probar

Para picar

Selección de embutidos x 3: $550

Selección de quesos x 3: $680

Bocaditos

Ravioles de provolona fritos con salsa arrabiatta: $255

Entradas

Mollejas crocantes con gírgolas: $635

Principales

Risotto al malbec con roast beef braseado y habas $465

Postres

Fondant de chocolate amargo con helado de crema: $315

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