28 de abril 2006 - 00:00

Termas que tienen una fama ancestral

Termas que tienen una fama ancestral
El futbolista Guillermo Barros Schelotto y, poco después, en 2002, todo el equipo de Boca Juniors, Bruno Gelber, Julio Bocca, Oscar Aráiz, Amelia Bence, entre muchos otros, han dado testimonio del poder curativo de las termas de Copahue-Cavihue, localizadas a 370 kilómetros de la ciudad de Neuquén.
Desde tiempos inmemoriales las diversas culturas que habitaron esa zona de nuestro Sur, utilizaron esas aguas termales para preservar la salud y aliviar padecimientos. Araucanos y mapuches llevaban allí a sus guerreros heridos. El Dr. Pedro Ortiz Vélez -médico argentino residente en Chile- obtuvo en 1870 permiso del cacique Cheuquel (hermano del famoso Purrán) para llevar allí a sus enfermos. Pocos años más tarde, los soldados de las tropas asentadas en las fronteras del desierto arribaron en busca de sanación.
Poco a poco, la fama de ese gran spa natural traspasó las fronteras. Las termas de Copahue, de noviembre a mayo, y las vecinas de Caviahue, durante todo el año, fueron y siguen siendo centro de descanso de miles de visitantes extranjeros, desde mucho antes de que existiera la atractiva infraestructura actual. Hoy, las afamadas termas cuentan con un centro de atención de alta complejidad, donde se combinan los antiguos baños termales con un moderno Centro de Balneoterapia con capacidad para 2.500 baños por día, supervisados por un selecto grupo de profesionales y técnicos. Y muchos son los que no acuden a Copahue-Cavihue buscando algún tipo de curación, han crecido los que eligen ese destino de puro hedonistas.

El Hada de las Nieves

Quienes llegan impulsados por las múltiples recomendaciones que se hacen de esas termas, acaso no sepan que, según una vieja leyenda, se están sumergiendo en la sangre de la Hija de la Montaña, el Hada de las Nieves, quien, en amoroso sacrificio, al entregar su vida a una turba xenófoba, se transmutó en aguas sanadoras.
Según ese mito patagónico, Copahue era el nombre de un bravo cacique mapuche, a quien Pirepillán, la Hija de la Montaña, el Hada de las Nieves, curó y le pronosticó que triunfaría en sus luchas con las tribus vecinas y se convertiría en líder de su pueblo. Copahue, enamorado de esa bellísima mujer, más tarde la salvó del encierro al que la habían sometido un tigre feroz y un cóndor de dos cabezas en la cumbre del volcán Domuyo, y la hizo su esposa, enfrentando la oposición de su tribu que la veía como una extranjera. Luego que el cacique Copahue murió, nadie vaciló en la tribu en signar a Pirepillán como la culpable de tal desdicha, pese a que Copahue había perecido en un enfrentamiento guerrero. De Hada de las Nieves se había convertido para esa gente, así la llamaban, en Nieve del Diablo. La persiguieron, la capturaron y la condenaron a morir lanceada. Pero al clavarle el primer lanzazo, mientras ella gritaba el nombre de su amado: «Copaaahueee... Copaaahueee...», sus verdugos vieron surgir de su cuerpo grandes llamaradas, sangre transparente, nubes de vapor y emanaciones sulfurosas, que avanzaron por la tierra convertidas en aguas tibias y medicinales. Y, a partir de entonces, siguió corriendo al pie del Domuyo esa agua sanadora.

Termalismo y recreacion

En Copahue hay fumarolas y hervideros de origen volcánico, aguas termales con un promedio de 60º C y fangos que poseen diversas propiedades terapéuticas de acuerdo con el grado de mineralización que contengan. Allí se brindan 2.500 baños diarios. Si bien este complejo termal se encuentra abierto al público de noviembre a mayo, un sofisticado sistema de calefacción que hace uso de la energía geotérmica de la zona permite extender la temporada de baños termales algunos meses. Las instalaciones termales al aire libre corresponden a las lagunas Del Chancho y Verde, y se encuentran en permanente fluir numerosas fuentes y vertientes de agua para beber, que por sus características termales y usos se denominan: De Vichy, Sulfurosa, Del Limón y Del Mate.
Si bien las propiedades de las termas han adquirido prestigio mundial, la villa cuenta con otros atractivos: bellos paisajes, bosques de araucarias únicos, la posibilidad de hacer excursiones a la laguna y cráter del volcán Domuyo, y cascadas imponentes. Montañismo, mountain bike, deportes náuticos, caza en estancias y pesca deportiva en las lagunas Escondida o Achacosa, son otras interesantes opciones.
En Caviahue -a 18 kilómetros de Copahue-, a orillas del lago del mismo nombre, rodeada por un paisaje agreste salpicado de arroyos, cascadas y bosques, existe la posibilidad de disfrutar el termalismo durante todo el año en las instalaciones del hotel del Instituto de Seguridad Social del Neuquén, y se permite combinar durante la temporada invernal el esquí con termalismo.

Un placer saludable

Copahue es uno de los tres centros hidrotermales más importantes del mundo, así fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud. La excelencia de sus aguas mineromedicinales, fangos, algas y vapores, hacen que este lugar sea visitado año a año por miles de personas en busca de alivio en afecciones osteoarticulares, dermatológicas y respiratorias. A esto se suman las terapias hidropónicas con las aguas bebibles de Copahue que poseen propiedades digestivas, antianémicas, energizantes y son utilizadas tanto en tratamientos de diabetes como en las afecciones gastrointestinales.
Alejado del mundanal ruido, pequeña villa poblada de pastores, el lugar es ideal para tomarse unos días de descanso reparador. Desde las últimas temporadas, el complejo ofrece diferentes alternativas de rutinas especialmente preparadas para fortificar la salud, favoreciendo en especial la relajación y circulación. Estos programas de prevención, antiestrés o de belleza se pueden combinar con caminatas de oxigenación o actividades de aventura en el magnífico escenario del Parque Provincial en que está enclavado.

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