3 de junio 2005 - 00:00

Un legado guaraní de profunda riqueza

Caminatas, deportes de río, numerosos bares y restoranes. Estas son algunas de las variadas opciones que ofrece la costanera de la capital misionera.
Caminatas, deportes de río, numerosos bares y restoranes. Estas son algunas de las variadas opciones que ofrece la costanera de la capital misionera.
Sol y aire libre

Posadas posee amplios espacios verdes, paseos y centros recreativos.
Algunas de las opciones para disfrutar del sol y del aire libre son el Jardín Botánico, con una importante variedad de plantas autóctonas, y el Parque de la Ciudad, con sus múltiples juegos infantiles, canchas de fútbol y pista de atletismo.
Bordeada por el río Paraná, la costa de la capital misionera es ideal para la práctica de deportes náuticos como el canotaje y la navegación a vela.

PATRIMONIO CULTURAL

Como muestra del legado de sus antepasados, la capital misionera tiene cuatro museos: el Municipal de Bellas Artes, el Antropológico Andrés Guacurarí, el Histórico Aníbal Cambas y el de Ciencias Naturales del Instituto Antonio Ruiz de Montoya.

Para los turistas que opten por conocer la arquitectura histórica de la ciudad, la cita recomendada es la tradicional «Bajada Vieja». Este era el lugar de tránsito de los mensúes al puerto posadeño.

También la antigua Catedral, que se erige frente a la plaza 9 de Julio, forma parte del patrimonio cultural. Está construida con lajas de las reducciones jesuíticas.

Los ferrobarcos, que constituían el medio para cruzar a la vecina orilla de Encarnación, son una buena opción para degustar la buena cocina de río. En la avenida costanera Jorge Kémerer, de dos kilómetros de extensión, se pueden disfrutar otras alternativas gastronómicas.

En los paseos Bossetti y La Terminal se realizan espectáculos en vivo. En el Anfiteatro Manuel Antonio Ramírez se llevan a cabo otros eventos que convocan a renombrados artistas locales y nacionales con el espectacular marco del río.

EPOPEYA DE UN PIONERO

Juan Szychowski fue un pionero de la industria de la yerba mate en Misiones. De origen polaco, en 1900 emigró hacia la Argentina y se radicó en la provincia.

Eran épocas difíciles y Juan y su padre viajaron a Buenos Aires con el fin de lograr recursos para regresar a Europa. Pero el estallido de la Primera Guerra Mundial cambió sus planes.

En Buenos Aires, Juan conoció un taller que contaba con un torno de precisión que lo impactó. Memorizó su funcionamiento y de regreso a Misiones inició la construcción de un torno enteramente de metal. Con este instrumento, Szychowski inició la etapa de desarrollo tecnológico del establecimiento agrícola industrial La Cachuera.

Buscando una fuente de energía, a fines de la década del '20 construyó una represa sobre el arroyo Chimiray, desviando parte de éste a través de un canal artificial de 700 metros. Con esa obra hidráulica dotó de energía eléctrica al establecimiento. Desde ese momento, Szychowski cultivó yerba mate y en 1936 instaló el primer molino yerbatero.

Falleció en 1960, dejando un importante legado. En su homenaje, sus descendientes inauguraron el Museo Histórico Juan Szychowski, donde se exponen sus obras. El edificio está ubicado a sólo 13 kilómetros de la ciudad de Apóstoles, en el sur de la provincia, y fue declarado de interés turístico provincial.

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