26 de octubre 2026 - 19:27

Efecto Brasil: el BCRA cortó una racha de 19 ruedas con compras ante la mayor presión cambiaria

El Central no intervino en el mercado oficial por primera vez en casi un mes, mientras el mayorista registró su mayor avance desde agosto. Las reservas aumentaron u$s278 millones por factores de valuación y un desembolso del BID, en una jornada marcada por la demanda de cobertura y el desplome del real brasileño

El BCRA interrumpió una racha de 19 ruedas compradoras ante la presión alcista del dólar, aunque las reservas subieron por factores de valuación y un desembolso del BID.

El BCRA interrumpió una racha de 19 ruedas compradoras ante la presión alcista del dólar, aunque las reservas subieron por factores de valuación y un desembolso del BID.

El Banco Central (BCRA) interrumpió este lunes 26 de octubre una racha de 19 ruedas consecutivas con compras de dólares, en una jornada en la que la demanda de cobertura ganó intensidad y absorbió buena parte de la oferta disponible. Por primera vez en casi un mes, la autoridad monetaria no adquirió divisas en el mercado oficial, por lo que el saldo positivo de octubre permaneció en u$s1.252 millones, mientras que las compras acumuladas durante 2026 se mantuvieron en u$s15.820 millones.

La interrupción coincidió con un fuerte incremento de la actividad cambiaria. En el segmento de contado se negociaron u$s735,2 millones, el volumen más elevado del mes, aunque el ingreso de divisas no resultó suficiente para contener la recuperación de la demanda privada. Los pedidos de cobertura y los pagos al exterior absorbieron la oferta disponible, reduciendo el excedente que durante las semanas anteriores había permitido al BCRA sostener un ritmo elevado de compras.

Sin embargo, la ausencia de intervención oficial no impidió una recuperación de las reservas internacionales brutas, que aumentaron u$s278 millones y cerraron en u$s50.481 millones. Según explicaron fuentes oficiales a Ámbito, la mejora respondió a factores de valuación favorables y a un pequeño desembolso del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En particular, el oro avanzó 0,50% y aportó aproximadamente u$s25 millones, mientras que el comportamiento de las principales monedas fue menos favorable. El índice dólar subió 0,18%, acompañado por una depreciación del euro de 0,20%, de la libra de 0,18% y del yen de 0,40%, mientras que el yuan permaneció estable.

De esta manera, la recuperación de las reservas respondió a una combinación de movimientos financieros y de valuación, y no a nuevas compras en el mercado oficial. La diferencia cobra importancia porque el aumento del stock bruto no necesariamente implica una mejora equivalente en la capacidad del BCRA para absorber divisas del sector privado, especialmente cuando la demanda de cobertura comienza a ganar protagonismo.

El dólar registró su mayor suba desde agosto y Brasil sumó presión al mercado

La mayor demanda de divisas también impulsó al dólar mayorista, que avanzó $11,50 y cerró en $1.541, su nivel más alto hasta la fecha y el mayor aumento diario desde el 24 de agosto. De esta manera, la cotización profundizó la recuperación iniciada durante la semana anterior, cuando había acumulado seis subas consecutivas.

El movimiento se produjo desde las primeras operaciones. El mayorista encontró un mínimo de $1.539 durante la mañana, ya $9,50 por encima del cierre del viernes, mientras que la demanda de cobertura y los pagos al exterior continuaron intensificándose. Posteriormente, los precios alcanzaron un máximo de $1.542 y terminaron apenas por debajo de ese nivel, pese a una recuperación parcial de la oferta sobre el cierre.

La presión se extendió al mercado de futuros, donde se negociaron u$s2.140 millones, más del doble del volumen operado en contado. La curva avanzó 0,71% en promedio, con incrementos de 0,62% para octubre, 0,64% para noviembre y 0,66% para diciembre. A su vez, las tasas implícitas se ubicaron en 1,73% mensual para octubre y 1,78% para noviembre.

Parte de esa demanda respondió al cierre de posiciones con vencimiento a fines de octubre y a los ajustes de instrumentos vinculados con el dólar. Sin embargo, a estos factores habituales de fin de mes se sumó la reacción de los mercados brasileños a la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, que provocó una fuerte depreciación del real y una corrección de los activos financieros del país vecino.

La caída de la moneda brasileña incorporó una fuente adicional de incertidumbre para Argentina, tanto por sus posibles efectos sobre los flujos financieros regionales como por sus consecuencias para la competitividad comercial. De todos modos, todavía no es posible determinar cuánto de la suba del dólar argentino respondió directamente al resultado electoral y cuánto a la demanda de cobertura propia del mercado local.

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