El teatro se reinventa y ahora es por videollamada

Cuarta Pared es un proyecto donde la obra se vive 100% en vivo a través de Zoom.

Existe un mundo virtual donde todo es posible. Dos meses atrás, nadie se hubiera imaginado que la experiencia de ser un espectador de teatro podía traspasar los escenarios.

La cuarentena nos enseñó, y obligó, a aprender a consumir cultura, música, teatro y conciertos de otra manera. Internet, acorta las distancias y es gracias a eso que surgen ideas como Cuarta Pared: teatro 100% en vivo desde una videollamada.

¿En qué se diferencia esta propuesta de otras que se ven hoy en la web? Aquí no vale poner pausa, retroceder ni adelantar. Si algo sucede, lo viven todos. Si algo se escucha, cada parlante lo reproduce. La posibilidad de jugar con teatro en vivo, sin editar y a la gorra, es otra manera de experimentar el arte, una sensación innovadora, adaptada a estos nuevos tiempos.

En momentos donde las videollamadas son el centro de comunicación primordial de cada hogar, este proyecto, operativo desde principios de mayo, invita a “chusmear” conversaciones ajenas. ¿Cómo es esto? Para eso, solo es necesario descargarse la aplicación Zoom desde una computadora. De esa manera, se ingresa a una sala de videollamada en la cual el espectador es recibido por un anfitrión. Divertido y con una energía arrasadora, el presentador, que curiosamente se encuentra en Colombia, guiará a los internautas por la experiencia.

Con aproximadamente 40 espectadores conectados por función, la idea es que todos participen. Así, mientras el anfitrión dirige el camino, es posible escribir en el chat de Zoom, por lo cual responde dudas, comentarios, risas, da apoyo moral, palabras de aliento, invita a la catarsis o lo que sea que el espectador requiera.

El resto del tiempo es contemplativo, por ello los micrófonos sólo se habilitan si el guía así lo requiere (por ejemplo, para aplausos).

Las obras, que duran aproximadamente 15 minutos, se sitúan en el actual presente: el aislamiento que todo lo controla. Así, invitan a evidenciar situaciones tales como una noticia inesperada para una tía, un encuentro virtual de amigas donde las anécdotas sexuales ganan terreno, una reunión de consorcio para decidir quién le pasa lavandina a la vereda, entre otras situaciones de la cotidianeidad pero obviamente trasladadas al plano virtual.

En general, las obras se encaran con humor, lo que viene bien para estos momentos. Entre las opciones, algunas están más orientadas a un público joven, por la historia y el lenguaje (como Cortarla de Matias Redín o Nunca te pedí nada de Igor Moura) mientras que otras son más familiares (La no noticia de Agustina Pérez Abuin)

Las funciones suceden los domingos cuando ya cae el sol. Sus creadores recomiendan ambientar el lugar donde se vea la obra con luces bajas, algo para tomar y si la casa lo permite, silencio. También, aprovechar a estrenar algún atuendo que aún no conoce la calle. De esta manera, la intención es que uno se compenetre con el papel del espectador, porque si no se puede ir al teatro, el teatro va a uno.

Lugar: Zoom

Días: Domingos 19, 20 y 21 horas

Precio: A la gorra (facilitan link de MercadoPago)

Modo de contacto para inscribirse: Ig cuarta_pared

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