La muerte de Steve Jobs reflota un tópico que ya había sido centro del debate entre analistas, inversores y gente de negocios en Silicon Valley: ¿Cómo continuará Apple sin su mentor?
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La alta implicación de Jobs en el diseño y desarrollo de exitosos productos como los reproductores iPod o el teléfono iPhone generó una imagen de dependencia que hizo que el mercado cuestione si Apple seguirá siendo vanguardista sin su cabeza pensante.
Jobs, el visionario detrás de la computadora Macintosh, el iPod, el iPhone y el iPad, murió a los 56 años de edad debido a un cáncer, apenas 42 días después de renunciar como presidente ejecutivo de Apple, la compañía a la que puso a la vanguardia de la revolución tecnológica de los últimos años, después de haber permanecido durante siete meses de baja médica.
Cuando tenía 20 años Steve Jobs, realizó un viaje espiritual a India y regresó con la cabeza rapada y utilizando ropajes indios tradicionales.
Consiguió trabajo como técnico de los videojuegos Atari y asistió a un club de garaje llamado "Homebrew Computer Club" (Club de Computadoras Caseras) con Wozniak, que, como Jobs, se había marginado de la escuela.
Jobs tenía 21 y Wozniak 26 cuando fundaron Apple Computer en el garaje de la familia Jobs en 1976.
Mientras Microsoft vendía licencias de su software a fabricantes de computadoras con precios para las masas, Apple mantuvo su tecnología en privado y la ofrecía a gente deseosa de pagar por un diseño y un desempeño superior.
Bajo la dirección de Jobs, la compañía introdujo sus primeras computadoras Apple y luego la Macintosh, que se volvió muy popular en los años 1980.
Las innovaciones de Apple incluyen el "mouse" para facilitar a los usuarios la activación de programas y la apertura de archivos.
Dejó Apple por primera vez en 1985 tras una lucha de poder interna e inició la compañía NeXT Computer, especializada en terminales de trabajo sofisticadas para empresas.
En 1986 cofundó Pixar, que ha ganado varios prenios Oscar de la Academia de Cine, a partir de una ex unidad de gráficos por computadora de Lucasfilm que, según trascendidos, compró al titán de la industrica del cine George Lucas por 10 millones de dólares.
Se transformó en un creativo estudio que produjo películas tan taquilleras como "Toy Story" y "Buscando a Nemo".
Apple se opacó tras la partida de Jobs, aunque se reconciliaron en 1996, cuando la compañía informática compró NeXT por 429 millones de dólares y Jobs ascendió una vez más a su trono.
Desde entonces, se fortaleció más y más, reformando la línea Macintosh, lanzando el reproductor de música digital iPod MP3 en 2001 y la tienda online de música iTunes en 2003.
Se sometió en 2004 a una operación de cáncer de páncreas, pero regresó tres años más tarde con el iPhone y su popular pantalla táctil.
Walt Disney compró Pixar por 7.400 millones de dólares en 2006, otorgó a Jobs un lugar en su directorio y lo convirtió en el mayor accionista unitario del gigante del entretenimiento.
Jobs se fue nuevamente de licencia médica en enero de 2009, pero regresó al trabajo en junio de ese mismo año, tras someterse a un trasplante de hígado, con aspecto demacrado pero declarándose a sí mismo saludable.
En enero de 2010, develó su última creación, el iPad, que salió a la venta en abril y fijó los estándares para las tabletas de pantalla táctil.
Bajo su dirección, Apple hizo sus sistemas Macintosh más compatibles con los programas para PC de Windows y aumentó su porción en un mercado largamente dominado por computadoras con software de Microsoft.
En mayo del año pasado superó a Microsoft como la mayor compañía tecnológica estadounidense en valor de mercado.
Al revelar en febrero pasado su último problema de salud (que no especificó), Jobs dijo que continuaría siendo el titular ejecutivo y estaría "involucrado en las grandes decisiones estratégicas para la compañía".
"Amo mucho a Apple y espero regresar tan pronto como pueda", afirmó entonces, consciente de que sus problemas de salud solían inquietar a los inversores, que asociaban la buena marcha de la compañía con su presencia.
"Siempre dije que, si llegaba el día en que no pudiera cumplir con mis deberes y las expectativas como director de Apple, sería el primero en hacerlo saber. Así que dimito como director general de Apple", admitió en una carta al consejo de administración el 24 de agosto pasado al presentar su renuncia en lo que se acabó convirtiendo su retiro definitivo.
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