Un sismo de magnitud 4,0 volvió a sacudir Venezuela este martes en una zona que permanece bajo seguimiento después del doble terremoto del 24 de junio. El movimiento ocurrió durante la madrugada cerca de La Guaira, una de las regiones más afectadas, aunque las autoridades informaron que no se registraron nuevos daños.
El temblor se produjo a las 3:07, hora local (4:07 am en Argentina), y tuvo su epicentro a unos 10 kilómetros al noroeste de La Guaira. El foco se ubicó a una profundidad de 10 kilómetros, de acuerdo con los datos difundidos por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis).
El nuevo sismo ocurrió cerca de La Guaira
La proximidad del movimiento con una de las áreas más golpeadas por los terremotos de junio generó preocupación entre los habitantes y volvió a poner bajo atención la situación de las construcciones dañadas. La Guaira continúa concentrando tareas de evaluación, asistencia y monitoreo tras la catástrofe.
El nuevo sismo tuvo una magnitud de 4,0 y se produjo durante la madrugada.
@MonicaSaadeX
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que hasta el momento no existen reportes sobre nuevas afectaciones. En un mensaje publicado en Telegram, señaló que el sistema de protección se encuentra activado y que los organismos correspondientes continúan con las tareas de monitoreo y seguimiento.
La actividad sísmica se produjo mientras las autoridades mantienen bajo observación numerosas edificaciones que sufrieron daños durante los terremotos principales. Por ese motivo, cualquier nuevo movimiento requiere especial atención, especialmente en los sectores donde existen estructuras que podrían presentar condiciones inseguras.
Las inspecciones buscan determinar qué construcciones pueden volver a ser habitadas y cuáles necesitan restricciones o presentan riesgos para la población. El objetivo es evitar que los habitantes regresen a inmuebles que todavía no fueron considerados seguros.
Los terremotos de junio dejaron más de 6.400 muertos
El nuevo temblor se suma a una emergencia que todavía continúa en Venezuela. Según el último balance oficial difundido por el Gobierno, los terremotos registrados el 24 de junio dejaron 6.438 personas fallecidas.
La cifra representa un aumento de 137 víctimas respecto del informe publicado la semana anterior, lo que refleja que las consecuencias de la catástrofe continúan siendo evaluadas casi dos meses después de los movimientos principales.
El doble terremoto, con magnitudes de 7,2 y 7,5, se convirtió en una de las mayores catástrofes registradas en Venezuela durante las últimas décadas. Desde entonces, distintos organismos permanecen abocados a las tareas de asistencia, recuperación y reconstrucción en las zonas afectadas.
Las autoridades mantienen bajo evaluación las edificaciones que sufrieron daños.
Más de 59.000 construcciones fueron inspeccionadas
Además de la cantidad de víctimas, otro de los principales desafíos es determinar el estado de las edificaciones afectadas. El último reporte oficial señaló que ya fueron inspeccionadas 59.109 construcciones para establecer si pueden volver a ser utilizadas.
De ese total, 34.680 edificios fueron considerados habitables, mientras que 13.733 quedaron sujetos a restricciones. A su vez, otras 10.696 construcciones fueron clasificadas como estructuras de alto riesgo.
Los números muestran la magnitud del impacto que todavía persiste entre las familias afectadas. A casi dos meses de los terremotos, miles de construcciones continúan bajo evaluación y una parte de la población todavía enfrenta dificultades para regresar a sus viviendas.
En paralelo, el Gobierno informó que fueron entregadas 335 viviendas a familias damnificadas por los sismos. La medida forma parte del proceso de recuperación que se lleva adelante en las regiones que sufrieron mayores daños.
Más de 59.000 construcciones fueron inspeccionadas tras los terremotos de junio.
Por ahora, el movimiento registrado durante la madrugada no alteró el balance de daños informado por las autoridades. Sin embargo, su cercanía con La Guaira volvió a poner el foco sobre las estructuras que permanecen bajo evaluación y sobre la necesidad de mantener activo el monitoreo.
Los organismos de emergencia continúan vigilando tanto la actividad sísmica como las construcciones que presentan daños. La prioridad es evitar el ingreso a edificios que puedan representar un peligro y avanzar con los relevamientos necesarios para determinar las condiciones de cada inmueble.
Mientras Venezuela intenta recuperarse del doble terremoto del 24 de junio, el sismo de magnitud 4,0 registrado este martes vuelve a evidenciar que las zonas afectadas continúan expuestas a movimientos sísmicos. Hasta el momento, las autoridades no informaron nuevas afectaciones y mantienen activados los equipos de protección y seguimiento.