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Buscan apoyo de CGT para una gran reforma laboral por decreto
• TRIACA Y QUINTANA LE ENTREGARON AYER A LA MESA CHICA DE LA CENTRAL OBRERA UN BORRADOR DE PROYECTOS
El ambicioso plan incluye un blanqueo del trabajo en negro con poder de policía para los gremios, así como subsidios para contratación de nuevo personal y de beneficiarios de planes sociales y la vuelta de las pasantías.
De visitantes. Jorge Triaca y Mario Quintana acudieron después de las 19 al sindicato de la Sanidad para el encuentro con la mesa chica de la CGT. Además del triunvirato (Daer, Schmid y, en la foto, Acuña) estuvieron dirigentes históricos como Armando Cavalieri. Los funcionarios dejaron un borrador que será analizado por el Consejo Directivo de la central obrera el 2 de febrero.
Otro capítulo apunta a la posibilidad de incorporar al mercado de trabajo a los actuales perceptores de planes sociales. Triaca y Quintana comentaron que el proyecto prevé que unos 320 mil beneficiarios de esos programas puedan entrar a trabajar a empresas y que parte de su salario sean los 4.000 pesos que actualmente el Estado les asigna como subsidio. La asistencia estatal para el empleador podría extenderse hasta por 18 meses.
Incentivos
Un último punto del borrador consiste en incentivos para la contratación de nuevo personal. Entre ellos, la posibilidad de una compensación estatal por hasta 2.000 pesos por cada nuevo contratado a los empresarios que incrementasen en un 10 por ciento su dotación. Dicho de otra forma, si una compañía tiene 100 empleados y toma diez más por esos trabajadores el Estado cubrirá hasta $2.000 de los aportes previsionales que irán destinados a la ANSES para evitar el desfinanciamiento del sistema.
Escucharon el plan los miembros del triunvirato de CGT, Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, junto con otros dirigentes de la conducción como Armando Cavalieri (Comercio), Rodolfo Daer (Alimentación), Francisco Gutiérrez (metalúrgicos), Mario Caligari (colectiveros), Omar Maturano (maquinistas ferroviarios), Jorge Sola (empleados del seguro) y Abel Frutos (panaderos). Daer le dijo a este diario que ninguna iniciativa podrá avanzar sin el aval previo de toda la CGT y planteó la necesidad antes de una acción del Estado contra los despidos. Gutiérrez fue uno de los que se mostró más inflexible y descartó la posibilidad de un avance de las iniciativas sin pasar por el Congreso.

