8 de febrero 2017 - 00:00

PRO gatilla su propia cumbre en marzo antes del G-25 de Cambiemos

La mesa nacional que comanda Humberto Schiavoni hará diagnóstico de cada provincia. Esperan superar los 500 dirigentes en el convite.

El PRO mostrará el 10 de marzo próximo su calidad de columna principal del oficialismo con una cumbre en la Ciudad de Buenos Aires donde se esperan más de 500 dirigentes de todo el país. Durante la jornada, la mesa nacional que comanda Humberto Schiavoni analizará la situación política y electoral de Cambiemos de cada distrito y el partido buscará convencer a Mauricio Macri para que sea el encargado del cierre del convite.

De esa manera, el PRO buscará equilibrar a la Unión Cívica Radical, que hará catarsis el 24 y el 25 de febrero próximos en Villa Giardino, Córdoba, para resolver la postura que tomará el centenario partido de cara al G-25 que celebrará Cambiemos a fines de marzo -o abril- para intentar definir la trifulca por los casilleros en las listas de los comicios 2017.

En el G-25 confluirán 11 dirigentes de PRO (Macri, Marcos Peña, etcétera); ocho de la UCR (Ernesto Sanz, Mario Negri, entre otros); cuatro de la Coalición Cívica (Elisa Carrió y Fernando Sánchez, como principales referentes); el líder de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), Gerónimo "Momo" Venegas; y la demoprogresista Ana Copes.

Para el convite previo del PRO se espera la presencia del trío Peña, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, encargados del panóptico por el que filtra la realidad el Presidente después de más de un año de Gobierno.

Los preparativos de la cumbre del principal inversor oficialista comenzaron a definirse ayer, en un cónclave moderado por Schiavoni; la vicepresidente primera y jefa de bloque del PRO en el Senado, Laura Rodríguez Machado (Córdoba); y la vicepresidente segunda y diputada nacional Anita Martínez (Santa Fe).

Se espera también la presencia del anfitrión y jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.

Este cruce de cumbres en el lapso de 15 días será un cierre de un frenético mes que políticamente comenzó el lunes último, con tres panoramas que anticipó este diario: el PRO asegura que ya está en condiciones de armar las listas en gran parte del país, la UCR recela el ticket para la provincia de Buenos Aires, y la Coalición Cívica mantiene la fe en la definición de Carrió en cuanto a participar de la trifulca bonaerense o postearse en el ring porteño.

La frase "ya podríamos armar las listas para las elecciones" que ventiló el PRO en los últimos días denota dos facetas: la primera y lógica, más allá de la consigna de los famosos consensos, es demostrar la calidad de columna principal del partido de Macri en la estructura de Cambiemos y la necesidad imperiosa de continuar con la homogeneización que predica el Presidente; y la segunda, y más ilógica, es la de intentar erradicar que durante un armado electoral no aparecerán sablazos por los casilleros a repartir.

No es menor la designación que avaló el PRO en abril pasado de sus dos vicepresidentes nacionales: tanto Machado como Martínez fueron muy valoradas por Macri. La primera incluso fue una de las partícipes de rescatar el trabado proyecto de reforma de ART en el Senado (ver aparte).

En los distritos de Rodríguez Machado (Córdoba) y Martínez (Santa Fe), Cambiemos deberá procesar escenarios complejos. En el primero, por el PJ friendly que maneja el poder; y en el segundo, por la alianza socialista-radical vigente desde 2007.

Mariano Casal

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