18 de octubre 2017 - 00:00

Alarma en el PJ: el pánico a la intervención dispara cumbre

Convocaron a una reunión para el sábado a las 10 en la sede de la calle Matheu, en plena veda electoral. Temor a pedido de Duhalde.

Compañeros. Antes del acto de Cristina en Racing, Espinoza juntó a Magario (La Matanza), Mussi (Berazategui), Sujarchuk (Escobar), Gustavo Menéndez (Merlo), Leo Nardini (Malvinas Argentinas) y Fernando Gray (Esteban Echeverría).
Compañeros. Antes del acto de Cristina en Racing, Espinoza juntó a Magario (La Matanza), Mussi (Berazategui), Sujarchuk (Escobar), Gustavo Menéndez (Merlo), Leo Nardini (Malvinas Argentinas) y Fernando Gray (Esteban Echeverría).
Un brote de paranoia y desconfianza electoral recorre la espalda del PJ bonaerense. El temor a una eventual intervención del partido a pedido de Eduardo Duhalde disparó una convocatoria de urgencia para el próximo sábado, en plena veda, para reunir a las autoridades y firmar un acta que garantice la designación de autoridades del PJ de la provincia de Buenos Aires en diciembre en medio de la acefalía por la licencia de Fernando Espinoza.

En diciembre vence el mandato de Espinoza, exintendente de La Matanza, y de acuerdo a la Carta Orgánica del PJ bonaerense se deben convocar a elecciones al menos 60 días antes. Actualmente, la jefatura la ocupa Cristina Álvarez Rodríguez a pesar de que el matancero volvería a la jefatura después del domingo. El partido quedó a la deriva ya que Cristina de Kirchner resolvió ser candidata única en el frente Unidad Ciudadana y le dejó el sello partidario a Florencio Randazzo para evitar la celebración de la PASO.

La acefalía, y la participación de sus autoridades e integrantes en Unidad Ciudadana, exponen al partido a juicio de los intendentes peronistas a un eventual pedido de intervención que podría ser dispuesta por el juez federal Juan Manuel Culotta a pedido del ex presidente Eduardo Duahlde. La convocatoria realizada para este sábado a las 10 de la mañana refleja la urgencia y la preocupación que atraviesa el peronismo bonaerense en medio de la campaña electoral ya que el encuentro se realizará en medio de la veda.

La sucesión de Espinoza y el resultado electoral del domingo abren todo tipo de especulaciones. En el Consejo Nacional del PJ manda la supermacía de La Matanza con lo que el exintendente podría intentar retener el cargo o bendecir a Verónica Magario, actual jefa comunal de municipio más grande de la provincia de Buenos Aires y a la vez candidata a primera concejal por su distrito. Sin embargo, no todos los intendentes están dispuestos a mantener una conducción identificada con el kirchnerismo, más aún si Cristina resbala ante Esteban Bullrich.

Uno de los intendentes auto postulados para suceder a Espinoza es el alcalde de Merlo, Gustavo Menéndez. Tiene terminales en el sector "renovador" de Martín Insaurralde que fugazmente había conformado el Grupo Esmeralda y también en el Fénix que lideraba el ala más kirchnerista. Merlo apuesta a un "lifting" del PJ bonaerense a través de nuevas caras y un recambio generacional que le permita capitalizar el "cambio de época" que captó María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires. Además Menéndez ya se puso en contacto con Sergio Massa para incluirlo en el relanzamiento del peronismo 2018.

Insaurralde tampoco descarta presidir el partido y en La Cámpora suena Eduardo "Wado" De Pedro. No hay muchas más figuras dispuestas a inmolarse en una interna que tendría más costos que beneficios políticos si Cristina no gana y con Randazzo a cargo del sello por el la estampida del kirchnerismo a Unidad Ciudadana.

Si la expresidenta no se impone a Cambiemos, el kirchnerismo quedará agotado como locomotora del PJ y sólo se mantendrán a flote los intendentes ganadores que exhibieron cierta rebeldía ante La Cámpora a la hora del cierre de listas. En palabras de la expresidenta, los "intendentes nuevos". Son los mismos que en mayo vaciaron un encuentro convocado por Máximo Kirchner: Insaurralde (Lomas de Zamora), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) y Ariel Sujarchuk (Escobar), entre otros.

El primer indicio del PJ bonaerense 2018 asomó en un cementerio. Fue en septiembre en el homenaje organizado en la tumba de Antonio Cafiero en San Isidro por los 30 años del triunfo del histórico dirigente renovador en las elecciones para gobernador bonaerense. Allí se juntó desde el kirchnerismo duro encarnado en Oscar Parrilli y La Cámpora, hasta los intendentes renovadores y también enviados especiales de Sergio Massa como Sebastián Galmarini y el jefe comunal de Tigre, Julio Zamora.

El PJ bonaerense necesita reagruparse más que nunca después del domingo. Tras perder la provincia de Buenos Aires con Aníbal Fernández como candidato y de ceder municipios históricamente peronistas como Tres de Febrero, Quilmes y Lanús, esta fin de semana podría sufrir aún un retroceso mayor.

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