7 de junio 2024 - 00:00

Dicen en el campo: crece el malestar por indefiniciones oficiales

Se cumplió el alerta por frío y heladas. ¿Es verdad que no aparece la soja?. Cambian reglas de sanidad mundial (pero Senasa no contesta). Los precios en el sube y baja. Se frenan aumentos de transporte. La deforestación y la aftosa levantan polvareda.

Hay más quejas por los impuestos que se aplican. Y se pide previsibilidad para una mayor producción de soja.

Hay más quejas por los impuestos que se aplican. Y se pide previsibilidad para una mayor producción de soja.

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Soja: de reina de las oleaginosas, a Cenicienta

“Desde 1982 hubo 90 medidas sobre las retenciones (impuestos a la exportación), que provocaron 457 cambios en la soja; 330 en el girasol; 355 en el trigo, y 393 en maíz”, señaló Andrés Ponte, el titular del MatBa-Rofex, el mercado de futuro agrícolas y de dólar, en la presentación que organizó AcSoja, sobre prácticamente el cierre de la campaña 23/24, ya que resta recolectar apenas 13%-15% de la superficie. El dirigente empresario se refirió así a los 32 años que llevan aplicándose estos impuestos en tiempos modernos (ya que que entre 1991-2001 se sacaron), para justificar ahora el pedido de eliminación del gravamen, y la necesidad de dar “previsibilidad” para poder recuperar la producción de la oleaginosa. En tal sentido, mostró un gráfico de la evolución de la soja en la región donde se observa que, mientras en la campaña 2010/11 la Argentina tenía 30% del total y Brasil el 55%; en este 2023/24 los porcentajes pasaron a 23% y 70%, respectivamente, con alrededor de 50 millones de toneladas previstos ahora para la Argentina (10 millones menos que el récord de la campaña 14/15, hace una década), mientras que Brasil sigue creciendo y ya ronda los 160 millones de tn.

El tema también había sido señalado en la semana, por el presidente del Ciara-CEC, Gustavo Idígoras, que dio un panorama sombrío para la cadena de la oleaginosa que, desde hace años, viene con una capacidad ociosa de 30%-40%, pero que el año pasado llegó a casi el 70% (debido a la seca) y necesita, forzosamente, una mayor producción de la oleaginosa. En tal sentido, la analista Emilce Terré, reconoció que, a pesar de las restricciones, y la falta de rentabilidad, en muchos casos de campos arrendados, y que el sector invirtió en el cultivo unos u$s5.500 millones, se van a cosechar alrededor de 50 millones de tn (más del doble que los 22 millones del ciclo anterior), y eso va a permitir exportaciones por unos u$s17.180 millones que, a pesar de estar lejos de los récords y del potencial, serán de gran alivio para el gobierno. “No hay atraso en la venta por parte de los productores”, señaló la especialista saliendo al cruce de la ansiedad de varios funcionarios. “La cosecha estuvo un poco atrasada, pero los porcentajes son bastante similares a las anteriores. Lo que falta aún es fijar los precios en cerca de un 37%”, explicó. A su vez, para el analista Dante Romano, hay que prepararse para “la volatilidad del mercado” que, dijo, ahora “está en zona de u$s300/tn”. El hombre de FyO también destacó “que (los productores) están esperando que mejoren un poco los precios, y se comienzan a acelerar las ventas”. De hecho, “los precios son los más bajos desde el 2020”, según Terre de la BCR.

Más preguntas que respuestas en temas de sanidad y comercio

Mientras se mantiene el alerta de frío para vastas regiones del país (a pesar de las temperaturas más cálidas en el corazón de la Pampa Húmeda), siguen bajando las reservas de humedad en los suelos por falta de precipitaciones adecuadas, lo que puede complicar la siembra de trigo que recién está llegando a 10% de la superficie prevista. Simultáneamente, surgieron una serie de cuestiones que representan más costos para los productores. El caso más extremo es el que este jueves denunció la Federación de Acopiadores a través de sendas cartas documentos, “intimando a las municipalidades santafesinas de Timbúes, Villa Constitución, Alvear, General Lagos, Rosario, Arroyo Seco, Ramallo, San Lorenzo y San Martín, a “terminar con el cobro de verdaderos peajes disfrazados de tasas retributivas de servicios aplicados a la circulación, arribo y descarga de camiones en las instalaciones (fábricas y/o puertos) existentes en sus jurisdicciones”.

La generalización del sistema (teóricamente “prohibido” para los municipios, ya que no pueden aplicar impuestos) determina una recaudación anual de “$ 25.000 millones por año”, mientras que “una mera disposición municipal crea aduanas internas alterando derechos y obligaciones de contratos privados pactados en el marco de la legislación de fondo, y de los usos y costumbres en el comercio de granos”, señala la entidad. Los problemas, que afectan a toda la cadena, también repercutieron en el transporte donde la cámara que los nuclea (Fadeeac) señaló que “los costos del transporte de cargas cerraron mayo con una fuerte desaceleración” que en mayo llevó a que “mover un camión en la Argentina fuera (apenas) 2,45 % más caro”. Según la entidad, esto se da en un marco de recesión y fuerte contracción de la actividad que en lo que va del año “acumula un aumento de costos de 51,64%”.

Otros temas que siguen generando controversia son las restricciones que impone la Unión Europea que, a sus importadores, les “exige” que los productos a ingresar en la UE sean “libres de deforestación”, lo que levantó oleadas de críticas “hacia adentro, y hacia afuera”. Desde, “Europa vuelve con las paraarancelarias”, hasta “¿porque hay que certificar una región que nunca tuvo montes ni bosques, como las planicies de la Pampa Húmeda?”, entre algunos de los argumentos de los que rechazan la medida, básicamente, “porque el costo será de los productores”, sostienen, mientras que se suman los que señalan que estos sistemas deben ser “optativos”, y no obligatorios. Simultáneamente se conoció la fuerte oposición de Brasil a la medida que califica de “proteccionismo comercial disfrazado de preservación ambiental”, según el comunicado de la poderosa Aprosoja brasileña.

Finalizó primera campaña de vacunación contra la aftosa
Las nuevas medidas de la Organización Mundial de Sanidad Animal sobre la aftosa están levantando polvareda.

Las nuevas medidas de la Organización Mundial de Sanidad Animal sobre la aftosa están levantando polvareda.

La Patagonia quiere seguir "protegida" por la barrera

Mientras, en Argentina, todavía no se escuchan voces oficiales llevando un poco de luz sobre el tema (más allá de la bioeconomía). Y algo similar sucede en el tema ganadero donde la controversia por las nuevas medidas de la OMSA (Organización Mundial de Sanidad Animal, ex OIE), también están levantando polvareda. Es que la decisión del máximo organismo internacional de permitir el ingreso de animales vacunados contra la aftosa a zonas “libres sin vacunación” (el argumento que está usando la Argentina para intentar acceder a algunos mercados internacionales como Japón), implicaría dejar sin efecto, de hecho, la barrera sanitaria al sur del Río Colorado, lo que es fuertemente resistido en la zona (que cuenta desde hace años, con precios ganaderos muy buenos en la región por la escasa oferta). “No puede existir el doble estándar dentro del país y, además, pone en una situación muy vulnerable a la Argentina en sus negociaciones internacionales. Hace más de 20 años que no hay casos locales (de aftosa), y no puede ser que todavía ni siquiera se haya corrido la barrera para el norte”, señalan algunos, mientras otros ven directamente, la posibilidad de dejar de vacunar contra la enfermedad, como ya hizo Brasil a fines de abril. Ahora se espera que las autoridades de la cartera, y las sanitarias, puedan salir finalmente a aclarar estas cuestiones de fondo, y que hacen al cortísimo plazo.

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