En abril, el campo liquidó cerca de u$s2.500 millones, un 23% más que en marzo. Según el último informe de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), en los primeros cuatro meses el sector acumuló un total de u$s7.667 millones en exportaciones.
Cómo invertir en el campo sin comprar tierras: las opciones en pesos y en dólares que ofrece la Bolsa
Gracias a la bolsa local, se pueden realizar inversiones para participar del crecimiento del sector agropecuario.
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Gracias a la bolsa local, se pueden realizar inversiones para participar del crecimiento del sector agropecuario.
Este buen desempeño llevó a muchos inversores a preguntarse cómo participar del negocio agropecuario de forma sencilla y sin tener un gran capital. La respuesta se encuentra en la bolsa.
La clave está en entender que el campo ya no es un activo exclusivo de grandes productores. A través del mercado de capitales, hoy existen alternativas para armar inversiones con montos accesibles y, en muchos casos, capturar ingresos en dólares.
Invertir en el campo mediante la bolsa
Una primera vía son las obligaciones negociables (ON) emitidas por empresas agroindustriales. Estos instrumentos de deuda financian actividades productivas y permiten al inversor obtener renta periódica.
Según Matías Kostendt, asesor financiero en Bull Market Brokers, las compañías del sector “tienen buena presencia en el mercado de bonos, tanto hard dollar como dollar linked”, lo que abre la puerta a estrategias dolarizadas sin salir del sistema financiero local.
Otra opción es invertir en acciones vinculadas al agro. El abanico incluye desde empresas tradicionales hasta firmas con exposición internacional.
“Se pueden operar acciones de compañías líderes como Cresud, Molinos Agro, San Miguel, Ledesma, Juan Semino y Carlos Casado, entre otras, y también existen Cedears”, explicó Kostendt.
Sin embargo, acá aparece un matiz importante: la liquidez suele ser más baja que en otros sectores, por lo que el horizonte de inversión debe ser más largo.
Más cerca de la economía real
El tercer vehículo, y el más cercano a la economía real, son los fideicomisos agropecuarios, los cuales canalizan directamente el capital hacia la producción, ya sea agrícola o ganadera.
El consultor Omar De Lucca sostuvo que existen esquemas tanto individuales como colectivos, que van desde participaciones tradicionales hasta modelos de crowdfunding que reducen las barreras de entrada.
En este punto, la dinámica del negocio es clave. “Es importante entender que en un fideicomiso productivo (economía real), el ciclo de producción agroganadera es constante”, señaló De Lucca, lo que implica que la liquidez es menor y requiere planificación para salir de la inversión.
A cambio, el atractivo está en los retornos: “Los retornos que se consiguen en la economía real son más atractivos porque la ganancia viene producto de la producción y comercialización”.
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