Economía

Alberto Fernández le exige a Macri que se haga cargo de la crisis y descarta bilateral

Almorzó pizza en el Instituto Patria con Cristina, Máximo y Kicillof. Profunda charla telefónica con Emilio Monzó. "El que gobierna es Macri, que se haga cargo", fue la respuesta del candidato presidencial del Frente de Todos.

Alberto Fernández escuchó ayer la conferencia de prensa de Mauricio Macri mientras se maquillaba para un programa de televisión. La respuesta fue el silencio. Y que el Presidente se haga cargo de pagar los costos políticos, internos y externos, de su derrota. El candidato presidencial descartó ayer junto a Cristina de Kirchner, Máximo y Axel Kicillof la posibilidad de constituir una mesa de diálogo con el Gobierno nacional hasta las elecciones de octubre.

Fernández esperará que la Casa Rosada absorba el golpe y, eventualmente, anuncie medidas tras el triunfo del peronismo por más de 15 puntos a nivel nacional. El berrinche de Macri ayer en conferencia de prensa junto a Miguel Ángel Pichetto culpando a los votantes por haber votado a la oposición revelan que la Casa Rosada todavía no asimila el shock electoral de las PASO. En el Instituto Patria se decretó el silencio y la orden de no responderle al Presidente hasta que no se defina la profundidad de la crisis cambiaria, e inflacionaria, que se generó en los mercados por el resultado electoral. “El que gobierna es el Presidente, que se haga cargo”, fue la sentencia del candidato del peronismo. De hecho, para qué responder cuando Macri le está licuando a Alberto F. la necesidad de aplicar un ajuste mayor dejando correr al dólar y sin tomar medidas para atenuar los efectos de la crisis.

“Por ahora no vamos a convocar al equipo económico. Macri es el Presidente y el responsable de la crisis”, respondió un integrante de la mesa chica de Alberto F., ante la consulta de Ámbito Financiero. En el entorno del candidato también desmintieron a Macri y aseguraron que no recibieron ningún llamado del Presidente, ni para felicitarlos ni para convocarlos a una mesa de diálogo o para planificar una transición ordenada a partir de octubre.

En el albertismo estiman que Macri intentó en su conferencia de prensa coparticipar al peronismo por la crisis económica y financiera que desató el Gobierno nacional. Y se expresaron preocupados por el autismo político del jefe de Estado después de la contundente derrota en las urnas. Más allá de las esquirlas económicas y cambiarias de las PASO, en el peronismo también olfatean la gravedad de la interna política en Cambiemos. La tensión de María Eugenia Vidal y los intendentes bonaerenses con Marcos Peña, la fractura del Gabinete nacional y el vacío de los gobernadores radicales durante la campaña. Todos factores a explotar de cara a las generales de octubre.

Rogelio Frigerio y su viceministro del Interior, Sebastián García de Luca, no fueron los únicos en comunicarse con el búnker del Frente de Todos en la noche del domingo. Emilio Monzó llamó por teléfono a Alberto y mantuvieron un afectuoso diálogo. El saliente presidente de la Cámara de Diputados es una de las figuras más críticas de Peña en la mesa chica de Macri. El ala política, junto a ministros como Patricia Bullrich y a Miguel Ángel Pichetto, sugirieron en la reunión de Gabinete una reacción contundente y el anuncio de un paquete de medidas para aliviar la situación social. Pero primó nuevamente el inmovilismo que predica Peña con la solución mágica de culpar al peronismo por la propia incapacidad de gerenciar la crisis.

Alberto F. almorzó ayer pizzas junto a Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Máximo en el Instituto Patria. De fondo, en la TV, estaba la conferencia de Vidal. A la hora de los postres se sumó Matías Lammens. Se repasaron los números de las PASO distrito por distrito y analizaron el intento de Macri de deslindar la responsabilidad de la crisis en el resultado que se inclinó mayoritariamente por el Frente de Todos. Y se descartó cualquier posibilidad de convocar al equipo económico que integran Matías Kulfas y Cecilia Todesca, entre otros.

Al salir de la reunión, Fernández tomó contacto con la prensa que hizo guardia sobre la calle Rodríguez Peña y negó que Macri lo haya convocado al diálogo después de conocerse la abultada diferencia de casi 16 puntos en las PASO entre uno y otro.

“(Macri) no me llamó en todos estos años, no creo que tenga que llamarme ahora”, expresó Fernández al salir del Instituto Patria, donde se reunió con su compañera de fórmula y con el candidato a gobernador de Buenos Aires. “Estamos muy contentos, disfrutando del acompañamiento de la gente, entusiasmados”, señaló el exjefe de Gabinete.

Confirmó, además, que el “único” integrante que lo llamó tras la victoria fue el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Al referirse a las alteraciones en el mercado, le adjudicó responsabilidad a Macri al sostener que “es lo que pasa cuando un Gobierno pasa tantos años no diciendo la verdad de la economía a la gente”. La expresidenta había arribado por la mañana a Aeroparque proveniente de Río Gallegos -desde donde había seguido el triunfo electoral- y fue recibida por empleados aeronáuticos que la ovacionaron y la recibieron al grito de “Vamos a volver”.

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