"A pesar de las crisis, el argentino viaja igual porque está en su ADN"

Ambito BIZ

Copa está en la Argentina hace 19 años, pero en los últimos profundizó su estrategia de desarrollo local, sumando vuelos a Rosario, Mendoza y Salta. Su atractivo está en la conectividad que ofrece desde Panamá a 80 destinos en las Américas.

Copa está hace mucho en la Argentina, pero recién en los últimos dos años pudo ampliar su oferta en el país. ¿Cuál es la situación ahora?

Operamos hace 19 años en la Argentina. Empezamos de manera tímida volando cuatro veces por semana de Panamá hacia Buenos Aires. Pero siempre nos propusimos ser la aerolínea líder en Latinoamérica y ser la conexión preferida conectando norte, sur, centroamérica y Caribe. Tenemos el hub más eficiente de toda la región. Con una ubicación estratégica justo en el centro del mapa que nos permite ofrecer las mejores conexiones. Hacemos desde Panamá 2.500 vuelos semanales, es decir unos 300 vuelos por día, conectando 80 destinos en 32 países. En la Argentina volamos a cuatro ciudades (Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Rosario) y sumaremos la quinta en diciembre (Salta). Así, a través de una conexión rápida y eficiente, desde la Argentina llegás técnicamente a otros 79 destinos, de los cuales hay 13 en Estados Unidos y 2 en Canadá. Los tres vuelos diarios que tenemos desde Buenos Aires conectan, por ejemplo, con un vuelo a California.

¿El costo de volar a Panamá es el mismo, sea desde Ezeiza o del interior?

En Buenos Aires no hay tarifa promocional como en Salta (u$s498 fi nal a Panamá, por un período limitado) porque no es una ruta nueva. Pero en general, las tarifas son de mercado, no influyen los costos operativos según salgas de Ezeiza o del interior. Tienen que ver con oferta y demanda, con la competencia y otros factores. A medida que hay más oferta, las tarifas tienden a acomodarse como más atractivas para los clientes.
En la Argentina durante muchos años había mucha demanda y poca oferta por las restricciones que ponía la política aerocomercial vigente para crecer en el mercado. Entonces eso generaba tarifas más altas. Al tener más frecuencias y más ofertas hace que las tarifas puedan acomodarse al nivel promedio del mercado. Y creo que esto es lo que está pasando en la Argentina hoy en día.

¿Significa que lo que puede bajar ahora un pasaje es parte del sobreprecio que se venía pagando por falta de competencia?

En comparación con los países vecinos, los precios de los pasajes acá siempre eran más altos y eso tenía que ver con la escasa oferta. Pero en Chile volamos seis veces por día. En Asunción volamos tres por día y al mismo tiempo en Buenos Aires volábamos sólo dos. Había una desproporción entre la demanda y lo que vos podías ofrecer. Copa todavía tiene necesidad de seguir creciendo en la Argentina, es una realidad. Hoy volando con alta ocupación, hay un cuello de botella en Buenos Aires donde necesitaríamos agregar al menos una frecuencia más y seguir pensando oportunidades en el interior.

Las ciudades del interior suelen estar interesadas en que lleguen nuevas aerolíneas a sus aeropuertos...

Es que cada vez que se agrega un vuelo, además de dar más facilidades para volar también se genera trabajo. Le cuento nuestro caso. Todos los aeropuertos de la Argentina excepto Córdoba, Ezeiza y Aeroparque no tenían o no tienen un proveedor de catering. En un vuelo corto doméstico podés darte el lujo de no necesitar ese servicio porque no vas a dar comida caliente. Pero nuestra operación incluye doble servicio de comida y no se puede traer todo de Panamá. Eso se debe hacer acá. Pero si el aeropuerto no tiene cocina nosotros no podemos volar.
Cuando llegamos a Córdoba, había un proveedor que no tenía clientes y nos brindó el servicio. Luego nos siguió a cada destino que fuimos sumando. Y ahora está en tratativas para arrancar en diciembre en Salta. Además del impacto en la creación de trabajo, los aeropuertos suman un servicio que los hace más atractivos para la llegada de otras aerolíneas.

El perfil de pasajero de Copa no parece ser el low cost que sólo evalúa precio...

Defi nitivamente no. Ofrecemos un servicio completo, integral. El pasajero lo primero que busca en Copa es fiabilidad y puntualidad. Copa es la aerolínea más puntual de América latina. Y está entre las primeras del mundo. Y también valora la conectividad. Sabemos que nadie va a ir de Salta a Buenos Aires vía Panamá. Pero todo lo que es el norte de Sudamérica, Venezuela, Colombia, Ecuador, para arriba, la conexión es la mejor que se puede ofrecer. Saliendo de Buenos Aires a la 1 de la mañana, a las 11 estás con los pies en la arena en alguna playa en el Caribe. A las tres de la tarde estás caminando por Nueva York. Si estás en Salta o Mendoza es la misma experiencia.

¿Hay lugar para tantos competidores nuevos en el mercado aerocomercial argentino?

La llamada Revolución de los Aviones del Gobierno lo que hace es poner al día a la Argentina con relación a nuestros vecinos. Cuando comparamos con Chile, estamos muy retrasados en frecuencias, promedio de viajeros per cápita y otros indicadores. Lo que se está buscando es ponerla a la par de nuestros vecinos en primera instancia. Con lo cual naturalmente si se incorpora nueva oferta y las tarifas tienden a acomodarse más pasajeros van a viajar y el mercado seguirá creciendo.
Y toda esta nueva oferta de vuelos que se está viendo se complementa de alguna manera. Nosotros no volamos doméstico pero las nuevas low cost, de las que se habla mucho ahora, pasan a ser feeders naturales de nuestras rutas. En los mercados maduros en cuanto a conectividad, los hubs están desarrollados de esa manera. Y hay aerolíneas cuyo negocio es ser alimentadores de esos hubs. Las que han fracasado muchas veces es porque salen de su foco y en lugar de ser un alimentador natural decide competir en una ruta y les termina yendo mal frente a un gran jugador.

¿Cómo afecta la inestabilidad económica argentina los planes de la compañía?

El argentino es viajero nato. En otros países de la región la prioridad quizás era cambiar el auto; el argentino viajaba. Hoy países como Brasil o Chile están acompañando ese mismo formato de que el viaje pasa a ser una prioridad. Antes en los países vecinos no era así, pero el argentino siempre viajó. Cuando no existían charters en otros mercados, acá los había, había desarrollo de rutas y potencial enorme. El viaje es parte de ADN de los argentinos. Por eso, en los mejores o en los peores momentos económicos busca la manera de seguir viajando. Además, un vuelo no depende solamente de los argentinos. Nosotros buscamos un mix entre gente de negocios, vacaciones, los que salen y los que llegan al país. Por eso, ante una variación cambiaria el pasajero de turismo se retrae un poquito, pero el hombre de negocios viaja porque tiene más posibilidad de exportar y el turista encuentra al país más conveniente. Ese balance hace que la ruta aérea siga siendo positiva.

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