Se acomodan así las primeras fichas de un escenario electoral complejo. Schiaretti, ya sin rivales internos, se apresta a aumentar la intensidad de su campaña y a intentar un acuerdo que le garantice el apoyo del kirchnerismo en los comicios generales del 2 de setiembre. La elección de los candidatos a legisladores nacionales será parte de esta negociación. Sumó puntos el vicegobernador en la última semana, con dos encuentros con el presidente Néstor Kirchner, uno de ellos en el acto en La Perla, el 24, y el otro el martes, en la Casa Rosada por la licitación del tren bala Buenos Aires-Rosario-Córdoba. Accastello, en tanto, argumentó que se bajó de la interna porque «las elecciones internas para definir el candidato en Córdoba tenía vicios desde el comienzo. A tal punto que no se elegían diputados nacionales, ni concejales, ni tribunales de cuenta». A su vez, el diputado reconoció que «el espacio que planean el justicialismo y el Presidente es un espacio que necesita garantizar el triunfo en las próximas elecciones del 2 de setiembre». De todos modos, no se descarta que aún mantenga su sueño de candidatearse para la gobernación este año. Hubo además versiones del delasotismo que indicaban que Accastello se sumaría a la campaña del PJ oficialista, incluso Schiaretti salió a sostener esta hipótesis. «Hablé esta mañana con Accastello y él me manifestó su decisión de apoyar mi candidatura y no competir en la interna», aseguró el vicegobernador. «Mientras haya acuerdo, siempre a mí me pone contento; el que gobierna tiene que dedicarse a gobernar y no a tener disputas internas», agregó al respecto De la Sota, principal impulsor de la candidatura de Schiaretti. Aun así, operadores de Accastello se encargaron durante la misma mañana de negar cualquier acercamiento con el delasotismo y la candidatura de Schiaretti.
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