Tucumán - La Legislatura tucumana iniciará hoy el tratamiento de la polémica reforma del Código Procesal Penal, una iniciativa impulsada por el gobernador José Alperovich para que los jueces puedan librar órdenes de prisión preventiva incluso en casos de delitos excarcelables. El debate de esta reforma domina las discusiones públicas en la provincia norteña y Alperovich se mantiene firme en sostener su posición. «Los ladrones tienen que estar presos. A ver chicos si me entienden... ¿Cómo hacemos para combatir la inseguridad? Quiero que el pueblo tucumano comprenda que lo que falta es que los delincuentes estén detrás de las rejas», se ofuscó ayer el mandatario. La diferencia de posturas incluye una puja entre el Poder Ejecutivo y el Judicial. Ayer, Alperovich cuestionó al titular de la Corte Suprema, Antonio Gandur, quien dio por hecho que los cambios que sancionará la Legislatura -el oficialismo tiene amplia mayoría- serán objetados en los tribunales y llegarán a su despacho para resolver si son o no constitucionales. «Me parece raro, porque el presidente de la Corte no puede prejuzgar antes de que salga la ley. De todas maneras, esperemos a ver qué dice la Cámara. Y repito lo mismo de siempre. Cuando uno comete un delito, tiene que pagar», expresó el gobernador a «La Gaceta». Los puntos fundamentales del proyecto giran en torno de la flagrancia, del espacio físico en el que se detenga al sospechoso y de la posibilidad de que esté armado. En esos casos, se le podrá dictar prisión preventiva. A comienzos de esta semana, las autoridades del Centro de Estudios Legales y Sociales, que preside Horacio Verbitsky, le enviaron al gobernador una carta para manifestarle preocupación, a la cual respondió: «Le guste a quien le guste vamos a trabajar fuerte para que el delincuente esté preso, porque hay que defender a la buena gente, no a la mala, si no, esto seguirá igual», aseguró.
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