Desde hoy, por ejemplo, queda reducida la cantidad de faltas permitidas en escuelas de Buenos Aires.
La nueva secundaria se pone en marcha desde hoy en todo el país, aunque en algunas provincias los motores se ahogaron en el arranque por los conflictos con los docentes, que mantienen firmes medidas de fuerza mechadas con días de clases aislados en reclamo de una mejora de haberes. A los ejemplos más extremos de Jujuy y de Tierra del Fuego, donde la incertidumbre crece con el paso de las horas y los gremios anunciaron paros por tiempo indeterminado y movilización, les siguen Santa Fe, donde agendaron una huelga de 72 horas a partir de mañana, y luego, Chaco, Misiones y Neuquén, que ya confirmaron paros de dos días para esta semana. También, copiarán la medida los maestros de San Luis.
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Así las cosas, mientras casi un tercio del país aún no consigue tildar ningún ítem de la lista de pretensiones de los docentes, el resto se prepara para el estreno de la flamante escuela media, que busca apuntar fundamentalmente a un blanco compuesto por la deserción y el ausentismo de los alumnos a clase. Esa meta, al igual que la satisfacción de las demandas salariales, pasa de difícil a ardua y, a veces, hasta parece utópica según los disímiles escenarios provinciales.
A pesar de las reiteradas huelgas y atentos a la principal deficiencia del actual sistema educativo, que con el argumento de la exigencia no pudo evitar multiplicar prácticas exclusionistas, el foco del nuevo plan está puesto en la inclusión. «Queremos una escuela inclusiva y de calidad», subrayó el ministro de Educación, Alberto Sileoni. «La escuela que expulsa no es más exigente. Queremos probar que una escuela distinta no es una escuela más fácil», agregó el funcionario nacional.
La nueva secundaria, que pasa a ser obligatoria y debuta en 3.700 escuelas, buscará estar más atenta para frenar el abandono escolar de los jóvenes de entre 12 y 18 años. Como garantía, se rescata un factor puntual: cuenta con el financiamiento asegurado del Estado nacional de más de $ 2.000 millones para este año y, una parte importante -cerca de $ 700 millones- se destinará a acciones de reinserción y retención de alumnos y de prevención del ausentismo.
Descartado el malogrado sistema polimodal, con esta reforma -aprobada por ley en 2006-, se otorgará el título de bachiller con diez orientaciones o el título de técnico para escuelas técnicas y artísticas. Además de las modificaciones generales, las específicas pueden variar según los distritos.
La provincia de Buenos Aires, por caso, encierra una importancia vital para los técnicos de Educación: cuenta con el 38% de los alumnos matriculados del país. Según el director general de Educación bonaerense, Mario Oporto, se permitirán en adelante sólo 20 inasistencias, en lugar de las 28 anteriores. Sin embargo, los alumnos no perderán la regularidad, se les permitirá seguir la cursada, y si no hay vacantes en una escuela, se orientará o ayudará a conseguir un lugar en otro establecimiento.
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