15 de diciembre 2006 - 00:00
Aumentará Buenos Aires la presión tributaria en 2007
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$ 500.000.
La avanzada del gobierno de Felipe Solá apunta a contrarrestar el fuerte aumento del gasto y está previsto que reporte ingresos por $300 millones durante 2007. Si bien el presupuesto presentado ayer estima un cierre de año equilibrado está previsto un déficit financiero de $ 1.600 millones.
El impuesto a la riqueza propuesto entraría en vigencia recién en 2010 -a partir de la extinción de la última prórroga del Impuesto a los Bienes Personales-, pero su lugar será cubierto hasta entonces por obligaciones adicionales en los impuestos Inmobiliario Urbano y Automotor. Esto alcanzará a aquellos contribuyentes que posean un patrimonio total
-entre autos e inmuebles- superior a los $ 500.000. El adicional a pagar (de automotor e inmobiliario urbano) a partir del próximo 1 de enero será de 0,25% (en cada tributo), cuando los bienes estén valuados entre $ 500.000 y $ 700.000, 0,50% para valores de entre
$ 700.000 y $ 1,2 millón, y 0,75% en casos superiores a
$ 1,2 millón. La medida se da en sintonía con el revalúo inmobiliario que comenzará a regir el año próximo.
Según informó Otero ayer, esta reforma alcanzaría a unos 100 mil grandes contribuyentes, los mismos que tributarán en el futuro el impuesto a «la riqueza» y el nuevo impuesto que también se está creando y que grava a los «activos financieros situados en el país y en el exterior» con aumentos en las alícuotas idénticos a los descriptos en el caso anterior. Será desde enero y «hasta el 31 diciembre de 2009 o hasta que se dicte una nueva Ley de Coparticipación Federal».
El ministro Otero justifica el aumento de la presión impositiva en «la importante restricción impuesta por el actual régimen de distribución de los recursos federales (coparticipación), el que determina una participación decreciente de la provincia en el reparto de la renta federal entre jurisdicciones».
Gasto
El Presupuesto 2007 que envió Solá a la Legislatura prevé un gasto primario de $ 26.809 millones, recursos totales por
$ 26.267 millones (15,1% más que en 2006) y un déficit primario de $ 542 millones. Este último «se enmarca en los parámetros que fija la Ley Nacional de Responsabilidad Fiscal y cumple también con lo previsto en la Ley de Financiamiento Educativo», según destaca el gobierno bonaerense.
Aun así, se espera un resultado financiero (incluye pagos de deuda pública) con un déficit de $ 1.600 millones, que será cubierto «con el uso del crédito proyectado, lo que hará posible arribar a un resultado equilibrado», tal como grafica la cartera de Otero.
Los recursos propios de la provincia alcanzan $ 14.772 millones, cifra que es 20,5% superior a la de 2006 y cuyo 85,4% corresponde a ingresos tributarios.
En lo que respecta a los servicios de deuda que Buenos Aires deberá afrontar el año próximo, éstos serán superiores a los $ 3.870 millones, 74% de los cuales corresponde a pagos al gobierno nacional. Pagos a organismos internacionales explican 11,4% de estos servicios, y tenedores de títulos públicos y otros representan 15% restante. Los bonos colocados en el exterior abarcan 62,7% de este monto.
A su vez, el proyecto incluye un pedido de autorización al Parlamento para ampliar la planta de estatales en 7.800 cargos, de los cuales 2.200 se destinarán a unidades penitenciarias y 2.000 a la Policía.
El gasto en personal crece 5,3% respecto del ejercicio 2006, de modo que en el período 2003-2007 la masa salarial habrá crecido 134%, mientras que la recaudación fiscal crecerá 118% en el mismo período. Para el año próximo, se estima que la partida salarial tenga un alza de $ 600 millones respecto del ciclo anterior.
Financiamiento
Los mecanismos de financiamiento que prevé la administración de Solá incluyen un pedido a la Legislatura para que autorice un endeudamiento de $ 2.800 millones. En rigor, la provincia espera que Nación aporte esta cifra, a través del Programa de Asistencia Financiera que cada año firma con las provincias endeudadas y en el marco de la ley fiscal. En 2006, el gobierno federal no cubrió toda la expectativa de financiamiento prevista por Solá (pidió $ 2.500 millones y le otorgaron $ 2.000 millones), por lo que en el Ejecutivo bonaerense no se descartan otras fuentes de financiamiento.
En este sentido, Solá prevé lanzar al mercado internacional un nuevo bono, similar al que emitió exitosamente este año por u$s 475 millones. Aún no trascendieron datos sobre este nuevo título, pero en el gobierno ya trabajan en su creación, para colocarlo antes de mediados de año.




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