Periodista: ¿Será candidato a gobernador? Rafael Bielsa: Si la pregunta es si yo me autopostulo a la gobernación porque soy una persona hambrienta de poder, como dijo la senadora Roxana Latorre, la respuesta es no. En ningún caso me he autopostulado. Ahora, dicho esto, la política, si antes empezaba en los valores, hoy comienza en las encuestas. Sé que hay mediciones en la provincia, sé que son favorables, conozco todo lo que ha pasado. Las declaraciones del gobernador, las de mi hermana, pasando por los dichos de anónimos concejales de la ciudad de Santa Fe, farmacéuticos, y de individuos que se dedican a otras actividades. Conociendo esto, me parece un honor inmerecido, pero un honor al que me habilita la Constitución, que un grupo de personas esté pensando en que yo puedo ser candidato a la gobernación por el Frente para la Victoria en las próximas elecciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
P.: Su hermana dijo que el propio gobernador impulsa su candidatura. ¿Con este aval aceptaría ser candidato? R.B.: No se puede argumentar contrafácticamente, es decir: «Si mi tía tuviera rueditas, sería un carrito». El Frente para la Victoria tiene un doble problema: un candidato histórico que no manifestó su voluntad de competir en las próximas elecciones, que es el senador Reutemann, cuyas mediciones sobre intención de voto son satisfactorias; tiene un excelente jefe de bloque, Agustín Rossi, que es un político promisorio al que yo acompañé en repetidas ocasiones durante la última campaña electoral, pero al que las mediciones no lo acompañan. Por lo tanto, el Frente para la Victoria no tiene hoy un candidato competitivo definido. Si todos los sectores de ese espacio en la provincia creyeran que ese postulante puedo ser yo, lo considero un honor, que ni se pide ni se rechaza.
P.: Entonces lo evaluará... R.B.: No. No se pide ni se rechaza, hay honores que cuando se formulan no se rechazan. P.: Hay que interpretar esas palabras.
R.B.: No, no lo interprete. Si todos los sectores consideran que soy un individuo que actúa como una especie de ley de lemas, intuitu personae, que representa fácticamente una norma que ya no existe, estaría de acuerdo. Si la provincia me concediera ese honor (por eso no soy un autocandidato), no lo rechazaría.
P.: Pero apareció Latorre, senadora nacional, poniendo reparos. Si crecen las voces disconformes con su postulación, ¿ésta se caería? R.B.: La senadora Latorre es una pieza de un dispositivo. El dispositivo culmina en el senador Reutemann, que ha sido y es jefe político. Si ese jefe político, que yo considero indispensable, forma parte del acuerdo, entonces Latorre acatará lo que su jefe político le ordene. O se hará radical...
P.: ¿Cómo tomaron la posibilidad de su candidatura? R.B.: No sé si Reutemann se expresó públicamente; Rossi dijo que la Constitución me ofrece la posibilidad de ser candidato.
P.: ¿Su probable candidatura a gobernador invalida sus intenciones de ser jefe de Gobierno en la Capital Federal? R.B.: No, no las invalida porque no aconteció. No puedo guiarme por las encuestas, ni porque la Constitución me avala.
Dejá tu comentario