El proceso de reestructuración de deuda impulsado por una docena de gobernadores -y, en especial, el caso cordobés- puso sobre el tapete, según destaca un informe privado, el dilema de si es conveniente apostar a una “postura unificada y dura” entre Nación y las provincias para pararse ante los acreedores.
Canjes locales: destacan dilema de postura unificada
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Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea destaca que el ministro de Economía, Martín Guzmán, “dio muestras de preferir que la negociación por la reestructuración de las deudas provinciales se realice en coordinación con el Gobierno, y que las propuestas de los gobiernos provinciales resulten similares o se hallen en línea con el arreglo alcanzado por el Gobierno nacional meses atrás”.
“No obstante, algunas provincias decidieron no reestructurar sus deudas o avanzaron individualmente con sus negociaciones, e inclusive cerraron trato o están en vías de hacerlo, en ocasiones con quitas a valor presente mucho más bajas que lo ocurrido a nivel nacional”, dice el estudio rubricado por Marcelo Capello.
El IERAL resalta que “esta discusión no es nueva en la literatura de las finanzas públicas”. Una de las posturas plantea “la necesidad de un control estricto del endeudamiento de los gobiernos locales, por parte del poder central”, ya que si alguna provincia no puede cumplir con sus obligaciones afecta negativamente el crédito del resto de las jurisdicciones, e inclusive el de Nación.
La otra visión, en tanto, sostiene que “se debe dar libertad a los gobiernos locales para que decidan sus políticas de endeudamiento” aunque sin salvatajes de Nación, de modo que si una provincia no puede cumplir con sus obligaciones caerá en default y será “castigada” luego por el mercado financiero.
Según este segundo enfoque -resalta el IERAL-, “sería injusto e ineficiente que todas las provincias planteen pautas de negociación similares a sus acreedores, pues diferentes han sido sus evoluciones financieras en el pasado, y sus perspectivas a futuro”. “En especial, debe tenerse en cuenta el stock de deuda y la capacidad para afrontarla”, afirman, en referencia “en gran medida” al “ahorro corriente” de cada jurisdicción.
El informe se enmarca en el reciente anuncio por parte del cordobés Juan Schiaretti del acuerdo de reestructuración por u$s 1700 millones, con una reducción de un punto en la tasa de interés (del 7,23% al 6,08% promedio), sin quita de capital y la postergación del primer vencimiento para 2023.
El jueves Guzmán hizo hincapié en que “algunas provincias miran el corto plazo” y que “en cambio otras actúan con más paciencia de una forma más sensata y tomándose más tiempo para que la propuesta sea sostenible, y eso es lo que Nación fomenta”. Y a la hora de destacar a provincias que avanzan en base a lineamientos nacionales citó a Entre Ríos, Buenos Aires y Chaco, y no a Córdoba.
Pero desde despachos cordobeses remarcan que trabajaron en coordinación con Nación. Resta sin embargo aún una prueba de fuego: el Gobierno de Alberto Fernández debe avalar la nueva emisión de bonos del canje local, antes de que venza el viernes el plazo de adhesión a la oferta.
Según el informe del IERAL, entre otros ejes Córdoba -con u$s 855,9 millones- aparece segunda en el lote del ahorro corriente (período 2016-2019) de las provincias que emitieron títulos en mercados internacionales.




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