25 de febrero 2005 - 00:00
Comicios clave el domingo en Santiago del Estero
-
Los gobernadores dialoguistas hacen equilibrio entre la crisis fiscal y las negociaciones con Milei
-
El gobernador Poggi anunció que impulsará una reforma constitucional en San Luis
En una provincia de cerrada tradición peronista (ver aparte), por primera vez en cerca de medio siglo no disputarán el poder el cinco veces gobernador Carlos Juárez -de 88 años- y su entorno. Una hegemonía que comenzó a ser gravemente erosionada en febrero de 2003 a partir del denominado doble crimen de la Dársena -que involucró a funcionarios de su gestión- y que recibió el golpe de gracia con la instalación de la intervención federal.
Tanto Juárez como su esposa -Mercedes Aragonés- cumplen arresto domiciliario en la causa por supuesta «coacción agravada y privación ilegítima de la libertad» en perjuicio del ex vicegobernador Darío Moreno.
Según sondeos que maneja el Ministerio del Interior -y que comparten allegados a Figueroa-, el hombre del PJ aventajaría al radical por entre cinco y seis puntos. En la otra vereda, en cercanías a Zamora aseguran que triunfará por amplia diferencia.
Decidido a mantener la plaza en manos del PJ, Kirchner activó en las últimas semanas una nutrida serie de respaldos in situ a Figueroa, que incluyó el desembarco de casi todo su gabinete e incluso -ayer- del propio vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli (ver aparte). También envió a gobernadores del PJ, como el jujeño Eduardo Fellner y, figurita difícil, el cordobés José Manuel de la Sota.
La estrategia de Zamora fue claramente diferente, ya que optó por una campaña de corte netamente provincial, despegándose de una UCR nacional que no irradia triunfalismo.
Pero no perdió oportunidad de cuestionar la «nacionalización» de la estrategia de Figueroa, por la cual vaticinó que Nación sufrirá una derrota este domingo. En la misma sintonía, ayer distintas voces de la UCR en el país -como el titular del Comité Nacional de la Juventud Radical, Hernán Rossi, y el candidato a jefe de Gobierno porteño, Enrique Olivera- cuestionaron la forma en que Kirchner puso su gabinete a disposición de Figueroa.
En las últimas horas, Zamora agitó la bandera de la posibilidad de que se concrete un fraude -en este sentido, le pidió garantías a Lanusse-, un escenario rechazado tanto por Lanusse como por Figueroa.
Los comicios serán controlados por 1.395 efectivos de la V Brigada Mecanizada General Belgrano y de la Policía santiagueña. Habrá 328 locales de votación y 1.428 urnas.




Dejá tu comentario